8 mil Demonios Encarnados

Muy molesto, Ramavayán emprendió un trabajo contra los 8 mil demonios que aún quedan en nuestro mundo, y creó el Túnel del Amor para transmutar toda la energía sucia del universo.

Estado de México, 11 de abril 2012. “Nunca había visto a Ramavayán tan enojado” –comentó el Maestro Ascendido Saint Germain a partir de lo ocurrido en este evento, luego de que nuestro líder se pusiera a trabajar a 56 dimensiones para seguir purificando a nuestro planeta y al universo. Su enojo provino de una situación con una persona que le suplicó que le ayudara, diciéndole que estaba en problemas económicos, que su hijo acababa de morir y que necesitaba que le prestara algo de dinero. Nuestro líder se compadeció de ella, le ayudó económicamente siendo que él tampoco ha tenido una situación holgada recientemente y, cuando fue al supuesto velorio a presentar sus condolencias para la familia, resultó que el fallecimiento del niño no existía, que todo había sido un engaño, una mentira cruel, y la casa con la dirección que le habían proporcionado estaba abandonada y vacía. “Te engañaron de una forma muy vil” –le comentaba Patricia (M. Magdalena), quien lo había acompañado a dar el “pésame” a los familiares del supuesto niño difunto. “No sé cómo pueden inventar semejantes atrocidades con tal de robarte dinero” –le externaba de manera compasiva.

A lo que Ramavayán se sintió enfurecido. “Nada más crees en la gente y los apoyas, y te engañan; te involucran en sus manejos sentimentales que generan de manera muy astuta para perjudicarte” –dijo sintiéndose traicionado una vez más. “Pero esto no me llega de sorpresa; desafortunadamente ya me acostumbré a que en este mundo de porquería es más fácil que te pase algo malo, que algo bueno” –dijo, sintiéndose defraudado. Y aquella noche, conectándose con su doble etéreo, hizo un trabajo con el ser denominado la Santa Muerte, y le pidió que se encargara de esa persona fraudulenta y miserable, y que atacara y doblegara a toda su familia y a toda su descendencia, por sus acciones de mentira y trampa. “Sí, que les caiga algo así como ´la maldición máxima” –le decía. Y después le pidió a Dios, enfurecido: “No quiero que se vuelva a acercar a mí ningún maleante, ninguna persona del camino del mal nunca más. Aléjame toda la basura, Jefe, deseo que todos los demonios y personas negativas de todos los universos desaparezcan; te lo pido a 56 dimensiones, que se vayan para siempre y que no estén molestando a las personas de la Luz nunca más; no quiero saber de ellos en todas mis vidas”. Así fue que demandó a nuestro Creador que destruyera toda la energía negativa, que impidiera a todos los miembros del camino oscuro seguir afectando a los demás. Aún con los ojos cerrados, muy enojado, nuestro líder sólo veía que pasaba a través de hoyos negros, que cruzaba realidades y se metía en muchos espacios, pasando por estrellas y galaxias, y le suplicaba a nuestro Padre: “Diosito, tú me tienes que proteger y ayudar con esta tarea; ven conmigo, sígueme para que tengamos éxito”.

La faena que emprendió duró aproximadamente una hora y media (en tiempo de nuestra realidad física). Después siguió hablando con la Santa Muerte: “No sueltes a todos estos demonios encarnados, necesito que los acabes” –era la primera vez que trabajaba a la par con ella, pues sólo había hecho un pacto anteriormente con este ser cuando le pidió que protegiera a las personas de nuestro equipo. Y seguía iracundo, diciendo: “Nada de que algunas personas son maestros o que cuentan con privilegios que los hacen intocables; Padre, quiero que quites eso; que pongas a purificarse a todos los seres del Universo, de ahora en adelante todos tendrán que limpiar sus emociones basura; nada de estar de flojos” –usó otras palabras, pero seguía en su trabajo. “Todos los demonios en nuestro planeta van a salir de esta realidad física” –decía con ahínco. “Me dijeron que todavía quedan 8 mil seres demoniacos aquí, por lo que deseo y le pido a Dios que se lleve a todas esas personas de este mundo”.

Después se lanzó contra China, contra sus acciones, y contra toda la energía sucia que han manejado por generaciones. “Nada de que son una nación poderosa, eso ya se terminó; a los chinos les va a ir muy mal” –decía nuestro líder con coraje. “Quiero que todas las cargas, todas las culpas de las fechorías que han creado en contra de otros se les reviertan en este momento y a 56 dimensiones; nada de que el Anticristo los protegió para que nada les pasara mientras circulaban por este planeta; quiero que se quite eso de una vez por todas y para siempre”.

Y seguía viajando por los universos. En una parte encontró a un grupo de gente agazapada, escondida. “¿Y ustedes qué hacen aquí?” –les decía. “No quiero que nadie se esconda, que nadie sea excluido de esta purificación” –gritaba. “Era una especie de una secta, pero ya se los cargó el demonio” -decía sin medir sus palabras. También supimos de un grupo de malditos en nuestro planeta –el mismo grupo de Tom Cruz-; resulta que ya hasta tenían una franquicia con el Anticristo para secuestrar almas; “nadie va a quedar exento de esta limpieza”.

Y así fue que creó el “túnel del amor”, una estructura gigantesca, como un tubo muy grande, a mitad del universo. “Quiero que, una vez que se desmiembren todos los malditos, que se destruya toda maldad en nuestro mundo, que los restos de esas energías y el polvo cósmico que se genere, pasen a través de este túnel; quiero que toda la porquería del universo se recicle por este tubo y se transmute en Amor, y que por el otro extremo salga energía positiva y que se nos regrese a nosotros". No supo en dimensión quedó esa estructura, “pero es enorme, larguísima, no se le escapa nada. Toda la porquería que entrará allí saldrá transmutada en energía buena; ninguna partícula de energía se perderá. Pedí a Dios que todo se transmute en energía de Lealtad, Justicia y Amor".

“Se les va a voltear toda su maldad a los oscuros" –seguía diciendo. “Que tengan cuidado todos los desgraciados del mundo... Sé que después ocurrieron más cosas, pero no recuerdo más” -concluyó.