“Ofertas que no son Ofertas...”

Entonces, ¿qué es real?.

En algún lugar de Veracruz, México, el 25 de abril 2012. En un mensaje sacudidor de consciencias, cuando Ramavayán estaba saliendo de una farmacia a la que había entrado a adquirir ciertos productos, los Maestros Ascendidos aprovecharon que estaba pensativo, y le dijeron: “ofertas que no son ofertas; políticos que no son políticos; todo en su mundo está al revés, y es irreal”.

A nuestro líder lo han estado cambiando, preparando para una vida totalmente diferente a la que ha tenido. Y uno de los temas recurrentes de los últimos meses ha sido el que “nada de lo que tienen en el mundo en el que viven estaba bien”. Por lo que nuestro hermano comenzó a reflexionar sobre esto: “es cierto, ¿cómo va a ser una oferta un producto que les costó producirlo diez veces menos que lo que nos cuesta? Es ridículo”. Y seguía caminando, percibiendo y tratando de entender cómo es que en nuestra sociedad "todo es a la inversa”. “Y de nuestros políticos, ¿qué se puede decir bueno de ellos? Ninguno está realmente interesado en beneficiar a la ciudad ni en atender seriamente a la ciudadanía. No saben servir, sólo servirse de los demás. No tienen la menor vocación”. En Gudai-Shambhala hemos dicho que son una especie de parásitos que están a la caza de oportunidades, personas utilitarias que aprovechan sus mandos para enriquecerse.

Ramavayán seguía avanzando, y entonces los Maestros Ascendidos le dijeron: “Sacerdotes que no son sacerdotes”… Y Ramavayán recordó aquella ocasión cuando reprendió a un sacerdote católico. Y seguía reflexionando (en realidad estaba trabajando muchas de sus emociones). “Este mundo tiene que cambiar” –se decía. “Tenemos que darnos cuenta de la monstruosa realidad que, entre todos, hemos creado”. .

En los días que siguieron nuestro grupo añadió otras categorías a la lista de paradojas que nos dieron nuestros guías espirituales: “Médicos que no sanan (nota: los mismos doctores reconocen a nivel mundial que los medicamentos no sanan, no quitan la enfermedad de raíz. Ya habíamos comentado del Premio Nobel de medicina que dijo que los medicamentos no sanan.

También podríamos añadir: “Dirigentes que no dirigen…” (deberían dirigir pero, desde hace siglos, pareciera que en la región latinoamericana siempre vamos a la deriva, y nuestros líderes no lo son realmente, sólo están para la pasarela). “Policías que no protegen, abogados que no abogan por sus clientes" (a lo más, los exprimen sin resolverles nada, buscando la manera de obtener mayores ingresos –esto es común en México); "maestros de escuela que no enseñan" (incluso la Secretaría de la Educación en nuestro país se dedica a embrutecer a los ciudadanos, bajando lo más que puede el nivel académico de los alumnos); "psiquiatras que te vuelven loco" (que te llenan de medicamentos que generan una dependencia de por vida a los pobres pacientes); y, para terminarla de amolar, “parejas que no son parejas”.

También están los "artistas que no hacen arte" (aunque sí son buenos comerciantes). Y las utilerías (los famosos gadgets…) que no son útiles (ni la panacea), pero que crean dependencia en nuestros hijos. Hay "administradores que no administran" (pero que sí se quedan con una buena tajada), jueces que no juzgan (pero que dejan libres a criminales peores que demonios); y periodistas que no dan noticias. Por algo decían que México es “el país del surrealismo”, sólo aquí pudo darse en caso de un corredor de pista que trató de robarse una carrera (competidores que no compiten)Insólito competidor que no fue a competir.

“Hay mucha simulación y engaño actualmente” –externó Ramavayán. “El problema es que nos gusta vivir engañados, creyendo que nuestras ilusiones son verdad”. Entonces nuestro líder preguntó a los Maestros: “Bueno, y entonces ¿qué es real en este mundo?” Y los Maestros le contestaron de inmediato: “La vida, la vida es lo único que existe realmente” (por supuesto, la vida es el Amor)..

Entonces Ramavayán se subió lentamente a su vehículo, y emprendió el arduo trayecto que consiste en cruzar la portentosa Sierra Madre Occidental, pero siguió reflexionando.