“Jefe: (refiriéndose a Dios Padre), Te Entrego Cuentas de la Misión; ahora encárgate tú de todo…”

De repente, los decesos que estábamos teniendo a diario en nuestro país, producto de la guerra que entabla el gobierno mexicano en contra de los narcotraficantes, aparentemente cesaron; todo entró en una extraña y profunda calma....

17 de mayo 2012 (Mensaje anterior). En esta fecha, y a recomendación de una amiga de nuestro grupo, Ramavayán le entregó a Dios todo su trabajo, todos sus esfuerzos, las faenas de meditación y todos los trabajos que ha realizado nuestro maestro por la purificación del mundo y de nuestra sociedad (la mayoría de las cuales se han estado realizando durante las madrugadas desde hace casi cuatro años, lo que representa un arduo esfuerzo que ya tenía exhausto energética y espiritualmente a nuestro líder). Las recomendaciones de nuestra amiga fueron: “sigue usando los dones para ti, pero tú ya cumpliste, ya no te agobies, ya hiciste tu labor; ahora le corresponde a Él seguir adelante, no te metas en más problemas”. En Gudai-Shambhala hemos sentido mucha desesperación y mostrado un afán excesivo por modificar todas las estructuras energéticas de nuestro planeta, pero hay que reconocer que esta labor ha requerido de muchísimo esfuerzo y estamos agotados.

Así que, en una iglesia donde se encontraban aquél día participando en una filmación, Ramavayán le entregó todo a Dios. “Jefe, por favor, Tú encárgate de todo a partir de este momento, sigue adelante esta tarea; aquí están tus cosas, tus trabajos, las oraciones que te he hecho, ahora Tú sigue adelante con este cometido al que me enviaste; ahora es tu responsabilidad, encárgate Tú de todo; y mándame la opulencia que me corresponde conforme lo acordamos”. Sintiendo un gran descanso y literalmente "quitándome un peso de encima", Ramavayán entregó todo en lo que él llamó “una labor de despojo”. Y pensó nuestro líder: “Ahora voy a poder vivir en mayor armonía”.

A nivel espiritual, en las realidades superiores, en varias ocasiones le han comentado a Ramavayán lo siguiente: “Suelta ya el control de la misión; acá nos encargamos de seguir con el proceso"; incluso han mencionado que la transformación de todas las estructuras malignas en nuestro planeta ya es irreversible y no requiere de su atención (excepto en el aspecto económico), y que se van a seguir modificando los sistemas instaurados por el Anticristo en este planeta. Empero, Ramavayán ha querido seguir por más y más tiempo trabajando.

Después de realizada esta meditación, por algunos días (durante una semana aproximadamente), parecía que el giro del mundo se detuvo para nosotros; todo estaba extrañamente en calma. Ramavayán estaba inquieto, tratando de ocuparse en algo, pero a la vez sintiendo un gran alivio. Y curiosamente se detuvo la muerte de los famosos, las bolsas de valores comenzaron a subir ligeramente, la economía se reactivó y las emociones que interiormente sentíamos (a nivel del doble etéreo), todo ese empeño de nuestra parte, nuestros deseos por producir el cambio y ese intento por atacar al mal, de repente se interrumpió. Y los Maestros nos recordaron que: “Tienen que limpiar esos celos que tienen en contra los enemigos”. Sharover estaba triste, sentía que todo el avance logrado hasta el momento se detendría. Pero la voz de la esperanza, la palabra de nuestros guías espirituales aún resonaba diciéndonos: “más los cambios van a continuar, son irreversibles”.

Nota: En otra ocasión nos informarían que el Maestro Sanat Kumara se quedó a cargo la misión de seguir con la purificación de nuestro mundo.