“Dios mío: ya no puedo con tanto demonio”

En un trabajo de tres horas y media, Ramavayán asestó un golpe crucial a los responsables de la dominación, la explotación y la pobreza en México y el mundo.

México, D.F., 30 de Julio 2012. Por mucho tiempo en Gudai-Shambhala hemos estado preocupados pidiéndole a Dios que nos ayude a remediar la situación del mundo, y particularmente, que ayude a nuestro país a salir delante de su atraso económico, político y social. Sin embargo, algo que se ha interpuesto en el cambio son las redes energéticas formadas por la energía entrelazada de grupos de seres del camino oscuro, quienes forman un campo de protección cuya fuerza hade difícil generar los cambios sociales y humanos que nuestro mundo necesita. Debilitar estas estructuras energéticas ha sido una labor difícil que nuestro líder realiza en varias las dimensiones, y por las acciones (que en gran parte desconocemos) del ejército de la Luz de Ashtar Sheran y los Maestros Ascendidos. Fue hasta hace poco que supimos que la estructura de las redes energéticas estaba organizada en niveles y por jerarquías, y que existen muchos líderes a quienes se les conoce como “distribuidores de energía”; son personas que retransmiten la energía a sus subalternos. “Estos individuos actúan de manera importante a nivel del doble etéreo y también tienen relevancia para mantener activa la maldad que aún influye en nuestro planeta” –comentó nuestro líder.

Estaba Ramavayán trabajando a nivel del doble etéreo, tratando de seguir quitándose energías que el Anticristo le había dejado para limitarlo -en particular 8 rayos que nos dijeron los Maestros que aún no había podido remover de su campo áurico-, cuando decidió tomar un objeto del saco de piezas de oro que Dios le dio (ver: Ramavayán pide a Dios: “Ayúdanos, no has hecho nada por remediar la situación” y, de inmediato, se lo puso en su cuerpo: Era un traje de oro el cual, al colocárselo, generó algo que cambió la manera de sentir de nuestro hermano y Maestro. Sabemos que la vibración del oro es de protección, por lo que ese traje comenzó a bloquear las energías de los 8 rayos que le seguían afectando. Ese traje de oro permitió que a nuestro líder le quitaran estas energías molestas que le estaban afectando todo el tiempo; y comenzara a sentirse mejor.

Sin embargo, después de años de estar soportando energías alienígenas, de estar combatiendo contra los propios familiares y la gente que él ha querido tanto, su espíritu ha quedado agotado, cansado por tanto esfuerzo. Han sido muchos los trabajos que hemos hecho por quitarnos programaciones, enlaces kármicos, manchas, bloqueos, etc, por lo que, viendo la situación tan difícil que Ramavayán ha estado soportando, nuevamente volvió a suplicarle a Dios por su ayuda: “Padre, ya estoy cansado de luchar tanto contra todos estos demonios. Son muchos. Toda mi vida he estado rodeado por personas que han estado en mi contra. Me ha faltado el apoyo de mis propios hermanos, de mi familia política, la gente en la que ha confiado, muchos me han dañado desde que empezó esta misión, ayúdame”.

Y comenzó a hacer un recuento de todo lo que le ha ocurrido en su vida: “Padre, desde que me junté con mi familia política se inició una misión difícil y comencé a ver mi suerte”. Y así seguía pidiéndole ayuda a nuestro Creador: “En la calle muchas personas se quieren pelear conmigo, ya no puedo con tanto demonio, y ya no tengo energía para estar lidiando con tanta gente sin escrúpulos”.

Se sentía abatido por todos los trabajos que ha estado realizando en las madrugadas, combatiendo con rayos de luz de todos los colores contra infinitud de grupos que gobiernan este mundo, llegando a nivel del doble etéreo a romper estructuras y a atrapar a malditos. Y entonces recibió un rayo de energía que le hizo sentir mejor, que complementó todo su campo áurico. Y se sintió muy fuerte. Y en ese momento volvió a arremeter contra todos los demonios en México, contra todos los políticos quienes por muchos años han estado explotando a nuestra población, robándole y abusando de ellos.

Y con esta fuerza trabajó casi una hora. Y cuando ya se sentía otra vez cansado, volvía a pedirle su ayuda a Dios, y recibía otro rayo más; así fue que se lanzó contra otro grupo, y contra otro, y otro. “No importa si están protegidos, Padre, si tienen a algún demonio que les cuida las espaldas, quita todas las protecciones y argucias que la gente del camino oscuro tiene en este planeta, y ayúdame a atacarlos con tu Luz”.

Y así seguía actuando, realizó varios ataques y recibió varias veces ayuda. De este modo generó un trabajo sin precedentes, una acción implacable contra los demonios que aún quedan y que siguen actuando en nuestro planeta. Muchos de ellos “se protegían con una cápsula muy especial”. Ramavayán llegaba, les quitaba la cápsula y también atacaba a sus fuentes de energía, y rompía todos los generadores que los alimentaban.

A la mañana siguiente los Maestros Ascendidos comentaron a nuestro líder: “Fue tan fuerte este trabajo que hiciste, que ya no tienes que volver a hacer ningún otro trabajo contra los demonios nunca más. Su caída es irreversible. Con esta labor se van a ir destruyendo poco a poco todos sus núcleos. Se generaron movimientos de energía que sacudieron todas las estructuras oscuras y esto producirá muchos problemas entre ellos; se van a seguir peleando y ya no van a tener el control ni el soporte que tenían antes”. Después comentaron lo siguiente: “Va a haber muchos problemas entre los enemigos en su planeta. En su país, todas las trampas que generó el partido oficialista para regresar al poder, van a saberse y los conflictos van a incrementarse. La situación también se va a poner difícil en el resto del mundo; líderes del camino oscuro van a pelear entre sí como nunca antes”.

Ramavayán se sintió satisfecho por todo el esfuerzo que ha realizado hasta el día de hoy. “Vienen cambios muy importantes en nuestro planeta” –externó. “Los líderes corruptos de nuestro mundo ya no van a poder volver a generar el control y hacer las tropelías que cometían sin quedar impunes”.