Los Indigentes de L.A.

¿Qué es exactamente la “Matrix” y cómo nos afecta? Tenemos que comprender en qué consiste este “enrejado energético” en el que estamos inmersos, porque sólo así podremos comenzar a limpiar nuestra realidad y a transformarla.

Los Ángeles, CA (EEUU), 18 de mayo 2013. Un día, muy temprano, Sharover caminaba por el Downtown LA, cerca de la estación Pershing Square, y un indigente se le acercó para pedirle un cigarrillo. “No fumo” –le contestó Sharover en inglés. “Discúlpeme, no hay problema, señor, perdón si le interrumpí” –le dijo el indigente, mostrando una gran educación y tratando de evitar incomodarlo, y esto conmovió a Sharover quien, al observarlo con mayor detenimiento, vio a una persona devastada, en un estado deplorable: este indigente había perdido un ojo (seguramente a causa de la drogadicción); el otro ojo lo tenía con cataratas, por lo que estaba a punto de perder toda la visión; su ropa estaba hecha jirones, no se había bañado en décadas, y tenía sangre en la cabeza. Entonces Sharover sintió que este pobre ser humano no era sino otra de esas almas atormentadas, tan abundantes en nuestro mundo, quienes llegaron a la vida en una situación desfavorable (y con mucho karma por pagar) pero que, en el fondo, son personas con cierta inocencia, y de cierto modo no tienen idea de porqué están aquí, en esta realidad tan difícil.

“Así es la Matrix” –comentaba Sharover después. “Es una cárcel absorbente en la que fuimos cayendo poco a poco, vida tras vida, y que nos da a quienes la sufrimos pocas opciones para salir adelante. Quienes quedamos atrapados en su vorágine y en sus caprichos, vivimos una existencia de pocas opciones, sus estructuras nos dañan, sus programas conducen nuestro destino y nos hacen vivir una vida tramposa, cubriendo etapas forzosas que tenemos que sobrellevar y en las que difícilmente lograremos limpiar nuestras deudas más profundas; más bien, llegamos aquí y lo único que podremos lograr es adquirir nuevo karma, nuevas deudas con el amor. Y para quienes estamos abriendo la Consciencia, nos encontramos que existen muchas reglas y normas por cumplir, muchas condiciones que son injustas; de hecho, todo nuestro destino es impuesto y difícil de evitar. Las circunstancias económicas, sociales, políticas y religiosas que nos rodean y que son fruto de la Matrix, nos van minando, nos limitan, y muchas personas terminan cayendo más y más en una situación incómoda, y viven unas vidas en las que se sufre de manera constante de tal modo que un día frente al espejo se dan cuenta de que no son sino zombis que obedecen órdenes y que no tienen ni voz, ni voto" (ver La Liberación de los Muertos). "Hay que aclarar que estas dificultades no siempre están presentes en la vida de las personas, se ´activan´o se manifiestan únicamente cuando es momento de tomar consciencia de ellas, para aceptarlas y liberarlas").

"Para quienes seguimos la Línea de la Luz, la Matrix ha sido por siglos un sistema opresivo con mecanismos condicionantes y situaciones que nos aferran a nuestras emociones basura” –dijo consternado. “Lo que alcancé a percibir en varios indigentes que viven a la deriva en la enorme ciudad de Los Ángeles, es que allá hay muchas personas lisiadas, heridas en sus almas, que viven arrastrándose por las calles, ocultándose en parques en las peores condiciones posibles, escapando de una sociedad muy agresiva que les demanda mucho para sus limitadas capacidades de adaptación. La sociedad norteamericana tiene su propia Matrix, que es muy fuerte, es un programa que a todos engancha con sus espejismos, con sus ´Hollywoods´ y sus envolturas deslumbrantes, sus casas de fantasía y sus ´sueños americanos´ que parecen oasis en medio del desierto de la vida; pero al estar allí adentro, viviendo en su esquema, cumpliendo sus condiciones, muchas personas sensibles sucumben ante la voracidad de los precios, la elevada y demandante ´calidad de vida´ y exigencias sociales apabullantes de las que estos indigentes quieren escaparse, para no asfixiarse en sus emociones devastadoras. Estas personas con tantos problemas recurren a drogas como un medio de escape –aunque sea momentáneo- tratando de evadirse de una realidad de rascacielos fríos e impactantes, de automóviles de lujo ostentosos que ignoran a quienes sufren, de empresas competitivas y ejecutivos de traje indolentes, insoportablemente ´perfectos´” –expresó Sharover.

El Espejismo de La Drogadicción. . “Existen muchos espejismos en la sociedad norteamericana, y me refiero a ella porque era el modelo que el Anticristo nos estaban imponiendo a todos” (ver: EEUU no es el origen de la maldad, sólo un modelo). “El espejismo de la drogadicción es una falacia que se evapora con sus propios humos y químicos; muchas personas caen en sus engaños. Si uno se deja llevar por el vaivén de las emociones desenfrenadas que producen los estupefacientes, se firma una condena de muerte; lo mismo ocurre si uno enferma en un país donde los servicios de salud pueden llegar a ser impagables o inaccesibles; recordemos que muchos hemos caído en la condena que producen los medicamentos (ver Los Negocios del Anticristo), ya que cualquier tipo de droga te genera un compromiso de por vida; tienes que juntar muchos recursos económicos para pagar estos productos, y si la enfermedad empeora, terminarás perdiendo propiedades y afectarás mucho a tus seres queridos” (ver tema relacionado: “La Debacle del Narcotráfico”).

El Espejismo de la Seguridad. . “Muchas personas actualmente somos víctima de la urgente necesidad de mantener un ´elevado nivel de vida´. La Matrix está diseñada para que la gran mayoría le demos una enorme cantidad de dinero a unas cuantas personas, sabemos que el 90% de los recursos económicos del mundo está en manos de un pequeño grupo. Y a lo mejor quisiéramos creer que la pobreza no se da en Los Ángeles, sino que más bien se encuentra fuera de los Estados Unidos; pero también en L.A. está presente el fantasma de la carencia y la marginación; la Matrix obliga a muchos a trabajar como esclavos durante toda su vida; nadie está excento de sufrir sus efectos, seamos europeos, africanos o asiáticos, ¿y todo para qué? para que a menudo terminemos dejando todas nuestras propiedades en un hospital, ahogados en deudas y problemas. La Matrix nos hace sufrir mucho, y por eso no es de extrañar que nuestros sueños –y los de todos- siempre sean: ´ahora sí ya voy a ganarme la lotería´, o también: ´voy a tener un puesto en el gobierno que me sacará de pobre´. Y la realidad es que la mayoría de las personas tenemos que realizar grandes sacrificios para hacernos de una o dos propiedades, con las cuales tratamos de tener una vida menos complicada. Pero incluso estas ideas son un espejismo, otro engaño de la Matrix y del materialismo en el que vivimos; finalmente todo este sistema busca engancharnos aún más al juego de la impermanencia” –dijo.

El Espejismo de la Propiedad. . “Si ustedes analizan la economía actualmente, el éxito de cualquier persona se basa (como han dicho innumerables filósofos durante siglos), en el esquema de la acumulación de bienes y del manejo del capital. Los seres humanos seguimos creyendo que somos dueños del planeta y, si nos lo terminamos, pronto queremos apropiarnos de la Luna y de Marte. Por más gloriosas que parezcan las propiedades, no son sino otro espejismo de la Matrix. Nada traemos y nada nos llevaremos de aquí. Pero si quieres tener una vida lujosa, forzosamente tienes que hacerte de propiedades. Y las propiedades tienes que protegerlas y sacarles el máximo provecho, defenderlas con todo, porque nunca va a faltar quien quiera quitártelas. Así, nuestra vida se convierte en una lucha constante por ´tener más y más´, empero, eso no nos garantiza que sigamos vivos, ni que logremos estar en calma o con felicidad" (ver ”El Engaño - “Vivimos de Dios, no de la Mercadotecnia”).

El Espejismo de las Religiones y de los Maestros Espirituales. “Las carencias emocionales de todos los seres humanos en realidad producen una sed infinita de amor y de cariño, por lo que prácticamente nos convertimos en indigentes de aprecio, en seres desamparados del afecto y ávidos de algún motivo para vivir. Cuando una persona llega a ofrecernos un poco de Paz, una Esperanza, corremos a abrazarlo y lo vemos como a un Dios; le entregamos nuestra existencia con la mayor ilusión de que él (o ella) nos liberen de nuestra soledad y cubran nuestras oquedades emocionales (ver tema relacionado: “Paren de Sufrir”). Por eso abundan los falsos maestros, personas quienes -igualmente carentes de amor- se colocan al frente cual salvadores aunque, tristemente, estén más necesitados de cariños y de dulzura que nosotros. Esos ´maestros´ abundan en estos tiempos, así como abunda el sentimiento de soledad y la confusión por tanto sinsentido".

En resumen. "La Matrix es un sistema energético esclavizante que lo llevamos a nivel celular, como hemos dicho" (ver Primer Trabajo de la Matrix ), "la que nos orilla a obtener los mismos resultados negativos siempre. Es el origen de todos nuestros espejismos, de nuestros auto-engaños, de nuestras infelicidades e infidelidades. La Matrix es la que produce el teatro en el que vivimos, donde únicamente somos una triste broma, una caricatura de nuestra verdadera naturaleza y Esencia" -finalizó Sharover. "Esta programación que fue solidificada por el Anticristo en nuestro planeta, ahora gracias a las acciones de Ramavayán está comenzando a desdensificarse. Entre todos debemos buscar la forma de salir –y de ayudar a los demás a salir- de este mega-engaño que entre todos hemos aceptado y alimentado, para que dejemos de vivir como esos indigentes de Los Ángeles, deambulando sin destino por las calles vacías, buscando desesperadamente a quien nos dé un poco de Amor".