Recordando el 14 de octubre 2008 (El Día que Sharover se puso NTE)

“No me enseñen lucecitas, ya no quiero ver más lucecitas. Ya sé que están allá arriba, Maestros, puedo sentir su presencia. Pero ya no quiero ver más luces. O se me aparecen en el plano físico, para que yo los vea y me dan su mensaje directamente, o mejor ya no me estén molestando con foquitos”. José Ángel Rejón, 2007

México, D.F., 14 de octubre 2008. Era el anunciado día en que Blossom Goodchild, una hermana de la Luz perteneciente al mismo grupo que la gente de Ramavayán (la Confederación Galáctica de la Luz), anunció que este organismo intergaláctico haría un avistamiento masivo de OVNIS en nuestro planeta. Ese día Sharover le insistió a Ramavayán: “¡Vamos al parque de Chapultepec a ver los avistamientos, es un gran día!”, por lo que éste preparó su cámara fotográfica y se llevó a Ramavayán casi a la fuerza. Hacía una tarde maravillosa, con cielo azul y brisa fresca. Pero estuvieron esperando por más de una hora y no se vio absolutamente nada.

“¿Qué ocurre?” Le preguntó Sharover a Ramavayán. “Me están diciendo que no va a haber nada” –contestó nuestro líder. “¿Pero por qué?” –musitó Sharover molesto, “habían dicho que iba a haber un avistamiento masivo, ¿no puedes preguntarle al Maestro Ashtar Sheran por qué se canceló esto?” –replicó Sharover. “Me está diciendo que sí, que en efecto, iba a haber una gran manifestación de grandes naves en diferentes ciudades del mundo, pero que afortunadamente Ashtar Sheran intervino y pudo detenerlos a tiempo, porque iba a ser un evento muy peligroso, mucha gente iba a estar muy espantada. Me está diciendo que la Humanidad aún no está prepara para esto”.

Así que Sharover se quedó molesto, sin poder ver a los OVNIs que tanto quería ver (a pesar de que ya ha visto algunos en su vida), pero siguió tomando fotografías al aire vacío. “Además, me está diciendo Ashtar Sheran que tú ya has estado dentro de una de esas naves gigantescas, que para qué tienes tanta insistencia en verlas” –declaró Ramavayán. Pero como Sharover sabía muy bien que Ramavayán era el líder del equipo de Ashtar Sheran y de los demás comandantes galácticos, comenzó a presionar a Ramavayán para que, de manera obligada, hiciera bajar a una de las naves de Ashtar Sheran para que él las viera.

“Me dicen que ya están allí, que una de sus naves está allá arriba, donde se juntan esos dos rayos de energía en el cielo” –le dijo Ramavayán para calmarlo. “Yo no veo nada, ¿no pueden manifestarse en el plano físico?” –le insistía Sharover. Entonces finalmente Sharover consiguió que Ramavayán le exigiera a Ashtar Sheran que se presentara, a pesar de que éste claramente le había dicho varias veces que ello era muy peligroso, porque mucha gente podría verlos y asustarse.

Como todavía no veían nada, se sentaron a platicar. Pero de repente Sharover volteó al cielo e interrumpió a Ramavayán, espantado: “Oye, ¿estás haciendo magia, Maestro?” -“No, ¿porqué lo dices?” –replicó Ramavayán. “Mira, se está formando una nube inmensa con un tornado, justo arriba de nosotros…”.

Entonces se percataron de que una tormenta inminente se avecinaba, y que iba a explotarles justo encima de sus cabezas. “Me parece que va a caer una lluvia torrencial, y el tráfico se va a poner muy difícil” –se dijo el uno al otro, por lo que se despidieron rápidamente, y corrieron a subirse a sus automóviles.

Ya más tarde, Ramavayán veía hacia la zona poniente de la ciudad una inmensa nube en forma de nave espacial, y cuando había oscurecido, le preguntó a Ashtar Sheran: “qué ocurrió, hermano, ¿por qué no se presentaron?”. “Claro que lo hicimos” le contestó el comandante Ashtar Sheran. “¿No viste esa inmensa nube? Nosotros estábamos adentro; tuvimos que condensar vapor para que nadie pudiera vernos; ésa nube gigantesca que se posicionó encima de Ustedes en el poniente de la ciudad éramos nosotros”.

Y ese día cayó la tormenta perfecta en la zona sur-poniente de la Ciudad de México. Hubo encharcamientos, árboles caídos, anuncios espectaculares destruidos y mucha gente que se quedó atorada en el tráfico. Y todo porque Sharover se puso necio, terco y estúpido (NTE) porque ya no quería ver más "lucecitas".