Conociendo la “Energía Real”

México, D.F., 28 abril 2014. Después del trabajo de la expulsión de Satanás del planeta tomamos unos días de descanso, ya que la energía que requirió nuestro líder para efectuar este proceso, lo tenía agotado. Cuando volvimos a reunirnos, lo primero que pediríamos fue “que sobresalga en el mundo todo lo bueno sobre lo malo”.

Pedir dinero, “denarios”, riqueza o lo que falte. Por estas fechas, la desesperación de nuestro grupo iba en aumento por la falta de recursos económicos, lo que generaba en nosotros angustia y confusión. Sabíamos que este difícil proceso -que empezó hace 8 ó 9 años y que ahora se agudizaba-, tenía múltiples funciones, entre ellas, limpiarnos de las emociones basura que estábamos trabajando. Pero, para ser honestos, en estos días la angustia era superior a la Fe, y la vorágine de sentimientos adversos nos hacía caer presa de las emociones indeseadas. Ése fue el principal motivo que nos orilló a reunimos en esta ocasión, para hacer lo que fuera necesario a fin de liberar cualquier energía que estuviera impidiendo la llegada de la riqueza a nuestras vidas. Al sentarnos a meditar, lo primero que preguntamos a los Maestros fue: “¿Cómo debemos pedir para que tengamos recursos, dinero, denarios, riqueza material o cualquier elemento que signifique abundancia económica y material en nuestras vidas?” Y la contestación fue: “pidan que les demos ´riqueza material en esta dimensión´”.

Viviendo entre dos mundos. Es necesario comentar que un factor difícil para nosotros ha sido lidiar con dos dimensiones al mismo tiempo. Es como si tuviéramos que vivir “2 vidas”: por una parte, tenemos que solventar las necesidades que nos exige la 3ª dimensión y, por la otra, a menudo pareciera como si no estuviésemos en este mundo, ya que todo el tiempo estamos tratando de entender las intuiciones que sentimos y asimilando los mensajes y la energía que integramos desde la 4ª dimensión. Para Ramavayán esta integración ha sido más difícil; de repente percibe una situación y no sabe si esto está ocurriendo en 4ª dimensión, si lo vio en un sueño, o si es algo que está presentándose en la realidad física. Por este motivo, ha sido particularmente arduo para él tratar de encontrarle un sentido a lo que nos dicen y lo que experimentamos.

“Aterricen el trabajo”. Por estas fechas, nuestro líder había aprendido que “tenemos que aterrizar nuestros trabajos y nuestra energía para que las bendiciones se realicen”. Sin embargo, todavía sentía que “faltaba algo por resolver”, una emoción que teníamos que liberar. Viendo nuestra desesperación, nuestros Guías Espirituales dijeron: “Intenten decir ´Yo Soy el que Yo Soy´-como lo hace muy bien Oleg de Olama-, y hagan esta petición: ´Yo necesito que me den todo, para poder ayudar a arreglar todo, a fin de que sobresalga todo lo bueno sobre lo malo´” que, en el caso de Ramavayán, también incluía la frase: “a fin de lograr la liberación del mundo”. Y nos recordaron que teníamos que dirigir nuestras oraciones a nuestra Señora de Guadalupe quien, en estos momentos, es la encargada de ayudarnos a cubrir nuestra parte económica.

Qué es real y qué no. Nuestra confusión aumentaba porque, desde hace unos meses, supimos que teníamos una “matrix personal”, y que esta programación está afectando la manera en la que percibimos al mundo. Ramavayán ha dicho que “todo es irreal, una mentira, similar a una película” y que en Gudai-Shambhala, con nuestras meditaciones y trabajos energéticos, estamos modificando esta energía falsa. A base de innumerables esfuerzos, meditaciones, movimientos de energía y peticiones a Dios, Ramavayán está transformando la energía de nuestro mundo, con la herramienta más poderosa que le dieron, la energía alfa de Jesús el Cristo, la cual recibe directamente de Dios. Sin embargo, la Matrix “antigua” -la que programó el Anticristo-, aún sigue vigente y nos está haciendo mucho daño.

“Manejen su poder”. A fin de que ya no nos afecte la energía negativa, este día también pedimos que “cualquier enlace u obstrucción energética que nos esté estorbando para tener mayor Fe y certeza, sea removido de inmediato de nuestros campos áuricos”. Y nuestro líder mencionó que recientemente vio en una película que uno de los personajes decía: “Cuando empieces a creer en tu poder, todas tus metas van a ser alcanzables”, y que este mensaje le gustó, por lo que debemos seguir limpiándonos kármicamente para terminar esta etapa.

La energía “real”. Entonces Sharover preguntó: “¿Qué energía es la que nos está estorbando para tener mayor Fe?” Y nos respondieron: “La energía ´real´”. Entonces inquirimos: “¿Y qué tipo de energía es ésa?”, y la respuesta fue: “es la que les hace ver sólida su realidad; este tipo de energía está relacionada con que ascienda en su mundo todo lo malo”. Entonces volvimos a preguntar: “¿Dónde está localizada esta energía?” Y nos dijeron: “está anclada en el cielo” (similar a cuando nos informaron que había una fuente de energía de maldad en la estratósfera, ¿sería la misma?).

¿En qué consiste la energía “real”? En otros textos hemos tratado de explicar –a lo mejor con poco éxito- que “existen 2 lenguajes diferentes”, y que “estos dos idiomas” son difíciles de empatar. Como lo entendemos es que básicamente hay “2 realidades energéticas” y la gente de la Luz estamos en una de ellas, mientras que el resto vive en otra. Si para un ser humano el abusar, dañar y mentir forma parte de su vida “normal”, e incluso si esto lo ven natural y no malo (como lo cree el camino oscuro), para nosotros (el camino blanco) la vida debe ser honesta y verdadera. Es como cuando nuestro líder Jesús el Cristo decía: “Mi mundo no es de este mundo”, ¿a qué se refería exactamente? Energéticamente hablando, Él provenía de otra dimensión, una en la que la bondad y el amor son la norma a seguir; pero en nuestra realidad materialista -tan contaminada por la maldad y las acciones del Maligno, la energía es contraria, por lo que a nosotros “nos perciben extraño”, literalmente es como si fuésemos de otro mundo (ver tema relacionado: “te haces invisible”). De algún modo, nuestra energía choca contra la maldad (ver: “Eres un ser antagónico a la maldad”), y nos cuesta mucho trabajo simular o hacer las cosas como se hacen en países donde “el que no tranza, no avanza” (traducción a la gente buena: “quien no engaña, no hace dinero”). Adicionalmente, a menudo Ramavayán recibe ataques sin sentido, y esto es gracias a su configuración energética. Toda su vida ha tenido que pelear para defenderse de infinidad de ataques sin razón aparente. La “energía real”, entonces, es la energía de la Matrix anterior y que estamos corrigiendo con tantas meditaciones, rezos y trabajos. Es la energía que hace que “esté mal todo lo malo” y que la mayoría de los seres humanos practiquen el abuso, el engaño y las trampas. También es la energía que densifica nuestra dimensión (por supuesto que esta “energía real” no es tan real como lo deseamos, es decir, es la mentira; pero cuesta mucho trabajo explicar esto, ya que todos tenemos algo de esta ”energía inversa” y por todas las programaciones energéticas de maldad que persisten en nuestro canal central -localizado a un lado de la columna vertebral).

Un problema no fácil de resolver. A partir de esta contradicción, preguntamos a nuestros Guías Espirituales: “¿Es posible bloquear la ´energía real´ que está llegando hacia nosotros?”, pero la contestación fue: “no, eso no es posible”. “¿Y cuál es la solución para que la ´energía real´ no nos afecte?” -inquirimos. “Recen a la Virgen de Guadalupe”.

”¿A qué hora se va a terminar este largo proceso de purificación?” Debido a que estábamos sintiéndonos presionados por nuestra problemática personal y como equipo, y a que las emociones indeseadas que todavía tenemos seguían afectándonos, volvimos a hacer la misma pregunta que hemos realizado cuando buscamos un oasis al cual asirnos: “Y vamos de acuerdo con nuestro plan hasta este momento?” Y los Maestros contestaron: “Sí, van algo adelantados… y, a propósito, ya lo están finalizando”… Este comentario fue tan refrescante como tomar un trago de una gaseosa helada a mitad de un ardiente desierto. “¿En serio?” –dijimos, sin creerlo, pero de inmediato nos quedamos callados; esto porque varias veces nos han dicho promesas, o nos han indicado fechas que no se cumplen –al menos no en los tiempos que nosotros quisiéramos. Sharover de inmediato exclamó: “¡Gracias a Dios que este largo proceso de purificación, que ha sido tan difícil, se está terminando!”.

Después de Atlacomulco. Antes de iniciar nuestro trabajo, Ramavayán comentó que, a partir de la meditación en Atlacomulco, él ha percibido que “ya se mueve más energía positiva que negativa en el mundo”. Y dijo: “Por eso ayer le pedí a Dios que todo el proceso de limpieza que hemos estado llevando a cabo se termine más rápido”.

A trabajar se ha dicho. Para esta ocasión, nos pidieron que utilizáramos flores blancas, las cuales colocamos a nuestro alrededor en círculo “para que nos ayudaran a liberar cualquier densidad que esté interfiriendo en nuestros cuerpos y que eviten que tengamos riqueza material en esta dimensión”.

Espirales de luz. Después de realizado el trabajo, Sharover preguntó sobre las espirales de luz que están apareciendo en algunas partes del orbe, quería saber qué tipo de energía poseen. Los Maestros le dijeron que “poseen energía de fuerza”. Y volvió a preguntar por qué estas manifestaciones energéticas están girando “al revés” (en el sentido contrario al nuevo giro que le dio Ramavayán a la Matrix), y explicaron: “es que en su mundo todavía muchas cosas están al contrario”.

Conclusiones. Al día siguiente, Ramavayán le explicó a Sharover por teléfono un mensaje de nuestros Guías Espirituales diciendo que: “no se puede destruir la ´energía real´, ni quitarla abruptamente, ya que ocurrirían muchas situaciones indeseadas, sucesos que Ustedes no podrían controlar y que afectarían a sus seres queridos”. Los Maestros entonces le dijeron a nuestro líder esto: “¿Ustedes preferirían la riqueza material a la paz de su familia?”, y se quedaron meditando en esto.

Viajando por la Sierra Madre Occidental. Reflexionando sobre todo lo que ha estado haciendo en los últimos trabajos, Ramavayán tomó la carretera y se alejó de la Ciudad de México; surcó la ruta con cientos de curvas que lo conduce a la que llamamos “nuestra tierra prometida”, hacia el Estado de Veracruz. Después le comentaría a Sharover que, en esta ocasión, condujo con gran destreza, fluyendo cada vez mejor al volante, rebasando de 5 a 7 automóviles de un solo intento, mientras cruzaba las montañas en su automóvil Opel verde que le ha acompañado en tantas aventuras estos últimos diez años.