"Explosión atómica" de energía positiva

En el mes del Mundial de Fútbol Brasil 2014, Ramavayán sufrió un evento muy fuerte, que lo dejó física y energéticamente en mal estado. Sin embargo, este accidente produjo una "explosión atómica" de energía positiva cuyo impacto motivó una serie de transformaciones importantes que están siendo visibles en estos momentos en nuestro mundo.

Veracruz, México, 16 de junio 2014. A pesar de los esfuerzos que Ramavayán ha estado realizando en vidas anteriores a nivel físico y energético para preparar el Armagedón, a pesar de todas las peleas, batallas y esfuerzos que ha efectuado durante 50 años en esta existencia, adicionalmente nuestro líder tuvo que sufrir otro evento muy fuerte en una carretera del Estado de Veracruz. Viajaba para realizar algunos trámites por los poblados de esa zona cuando, al circular por una parte de la autopista en donde por años se han presentado muchos accidentes, de pronto, al salir de una de las vueltas vio a una mujer de pie a mitad del camino -al parecer era un alma en pena que ya se le había aparecido a otras personas- por lo que, por evitar atropellarla realizó una evasiva muy brusca, perdió el control de su automóvil y se accidentó.

Los daños físicos y la reacción. Ramavayán refirió que no tiene recuerdos del momento preciso del accidente. Su vehículo volteó y cayó a una ladera del camino. Él relata que, al recuperar el conocimiento, su carro estaba a varios metros por debajo del nivel de la carretera, apenas sostenido por un árbol que evitó que se hundiera varios metros más dentro de una cañada. Con dificultad, bajó del automóvil pero, al hacerlo, resbaló y cayó varios metros más, rodó por una colina mientras se llenaba de espinas de los arbustos que allí se encontraban. Tratando de recuperarse, retiró una rama que le golpeó una pierna y sentía mucho dolor en el cuerpo y en la espalda. Su reacción al ponerse de pie fue un enojo muy intenso el cual, a nivel del doble etéreo, generó una radiación energética que afectó a diversos niveles y dimensiones.

Las consecuencias. Además de los inconvenientes que le generó este accidente en nuestra realidad física (por ejemplo, tener que caminar por la carretera confundido, buscar ayuda, pedir una grúa para sacar el auto de la pendiente, etc, etc), la "explosión atómica" de energía positiva que produjo Ramavayán con esta dolorosa experiencia tuvo repercusiones muy importantes; una de ellas fue el impacto que generó en los enlaces energéticos que aún le conectaban con demonios del camino oscuro por lo que, a partir de este acontecimiento, advertimos una aceleración muy notoria de eventos catastróficos y de los cambios que han sacudido a nuestro planeta.

Cómo quedó su cuerpo. Las espinas que se le enterraron a nuestro líder han sido muy desagradables, no únicamente en los días posteriores al accidente, sino aun meses después, ya que su piel presentaba muchas ulceraciones y, a cada rato (con sus mismas uñas) ha tenido que ir retirando una a una las púas que se le encajaron. Aún hoy al momento de que publicamos este mensaje (seis meses después de ocurrido el acontecimiento), nuestro líder sigue quitándose las pocas espinas que todavía están encajadas en sus piernas y cuerpo. Llamó mucho nuestra atención la relación que tuvo este accidente con las espinas que habría sufrido Jesús el Cristo cuando padeció su calvario aquí en la Tierra, hace dos mil años. Lo que nos explicaron los Maestros Ascendidos posteriormente, fue que estas espinas “activaron numerosos puntos energéticos que ayudaron a crear la explosión atómica energética que él generó”. Nuestros Guías Espirituales también añadirían que “este difícil acontecimiento que sufrió Ramavayán era necesario ya que, de no haberse presentado, los efectos más importantes que está produciendo su misión hubieran sido visibles hasta dentro de varios años”.

El traslado. En días siguientes, al estar preguntando a nuestros Guías Espirituales sobre este lamentable acontecimiento y su razón de ser, ellos explicaron que sería “el último de los eventos fuertes que sufrirá Ramavayán en esta vida”; sin embargo aclararon que este evento fue fundamental, ya que “le ayudó con el cambio al nuevo track de la Matrix”. También explicaron que siempre que se mueva de un canal a otro de esa estructura energética, tendrán que ocurrir eventos difíciles.

Cerca de Meztitlán. Cuando pasó cerca del pueblo donde está el convento de los Agustinos, nuestro líder se dio cuenta de que el medidor de combustible se había descompuesto y que no disminuía el nivel de gasolina, y no sabía si aún tenía suficiente combustible. Con dificultades y el apoyo de los Seres de Luz, llegó a una gasolinera a varios kilómetros de distancia y llenó el tanque de gasolina. Comenzaba a amanecer en la autopista y nuestro líder conducía lo más rápido que su accidentada nave se lo permitía. Cruzando la ciudad de Pachuca (en el Estado de Hidalgo), una patrulla de la policía de caminos se le acercó y, al parecer, pretendía detenerlo. Otra patrulla más llegó detrás de él; sin embargo, ambos vehículos tuvieron otra situación urgente que atender, por lo que se fueron. “Mis ángeles me protegieron” –decía nuestro líder, cargando una fuerte presión y con mucho dolor en todo su cuerpo. Cuando llegó a la Ciudad de México, volvió a ser rodeado por dos patrullas de la policía del Distrito Federal (la capital de nuestro país), quienes también lo flanquearon pero, por alguna extraña razón, también se alejaron.

"Esto todavía no termina". Aunque Ramavayán sabía que una de las razones por las que estaba sufriendo esta prueba era para seguir limpiando sus emociones basura y karma, no dejaba de sentir un profundo cansancio, cuando finalmente logró arribar al taller mecánico. Venía adolorido, muy cansado, dañado no sólo física sino también emocionalmente. Lamentándose, clamaba a Dios: “Que ya termine este viaje, Padre, ayúdame a que pueda llegar a dormir a casa y descansar”. Tomó el tren subterráneo y se animaba a sí mismo tratando de mantenerse despierto, y recordaba que pronto se festejaría en México el Día del Padre y, aunque intuía que no lo iban a festejar mucho en casa, estaba tranquilo porque podría ver a sus hijos.

Sharover también sufrió por la explosión de energía. Desde que supo que nuestro líder había sufrido un percance, Sharover estaba preocupado; sabía que este tipo de eventos energéticos tenían que impactarle de algún modo por estar enlazado energéticamente con nuestro Maestro. Mientras Ramavayán hacía un esfuerzo sobrehumano por llegar a casa, Sharover participaba en un partido de fútbol con un grupo de papás de la escuela de su hijo. Mientras defendía a su equipo (ocupaba la posición de defensa), uno de los papás del equipo contrario le propinó un “balonazo” sin sentido (el disparo ni siquiera iba hacia la meta), el cual le golpeó el lado derecho del cuerpo. “Sentí como si ese golpe -que me dieron con mucha saña- hubiera generado un ardor en la parte derecha de mi cuerpo; era una especie de explosión de energía la que me estaba quemando todo el lateral del cuerpo” –explicaría más adelante. “Sentí que el evento que había generado Ramavayán comenzaba a afectarme” -dijo.

Otros efectos secundarios. Ese mismo día uno de los papás, compañeros del equipo de fútbol de Sharover, sufrió una lesión en uno de los talones de Aquiles que lo mandó al hospital, y no pudo caminar durante los siguientes seis meses. Otro jugador –el papá de otro de los compañeritos de la escuela de su hijo- también tuvo que ser hospitalizado. Pero su crisis no terminó allí: Al día siguiente, al salir de la oficina a buscar su auto, descubrió que se lo habían robado. “Algo así me temía” –le comentaba a Ramavayán por teléfono, mientras éste se lamentaba de que la explosión de energía positiva le hubiera pegado a su amigo. “Los Maestros me dicen que ésta es la forma más rápida que existe con la que podemos limpiar y salir adelante” –le explicaba por teléfono a Sharover tratando de animarlo, mientras ambos buscaban asimilar la envergadura de las repercusiones que se estaban manifestando en esos momentos. “Creo que ahora sí nos sobrepasamos con nuestros trabajos” –le comentaba Ramavayán al respecto.

Aceptación del acontecimiento. Lleno de espinas, lastimado, con dolor en todo el cuerpo, Ramavayán recibiría al día siguiente la llamada de nuestro hermano Oleg (que todavía se encontraba en Chiapas por esas fechas), quien le decía por el celular: “Hermano, no reniegues sobre lo que te ocurrió; ten ánimo, y sigue adelante”.

Lamentos de Sharover. Sumido en sus problemas por el robo de su auto, Sharover sufrió una crisis curativa a partir de estos eventos. Consternado, le lloraba amargamente a Dios y le decía: “¿Por qué no me quieres, Padre? Toda mi vida ha sido un pleito continuo, una batalla sin sentido. He llevado a cabo esfuerzos inimaginables y, después de tanto sufrimiento, de resolver problemas uno tras otro a kilómetros de distancia y en las peores condiciones de trabajo imaginables, toda mi vida ha estado marcada por una serie de humillaciones sin fin. Después de todos estos problemas, pareciera que esta pesadilla nunca se termina. ¿Para qué sufrimos tantos castigos y tanto dolor?" Y seguía lamentándose: "Ayúdame, Padre, tengo una moneda en la bolsa y tú me exiges que pague dos, ¿qué te hice para que me trataras así, qué pude haberte hecho en otros tiempos, cómo pude haberte lastimado para que me dieras todos estos problemas?" Y concluía sus plegarias (o quejas) de este modo: "¿Por qué no me quieres, Dios mío, por qué nunca me has dado amor?" Y, por más que trataba de recordar buenos momentos que ha tenido en su vida, por más que intentaba agradecer a Dios por todas las cosas positivas que le ha dado, en ese momento a Sharover nada podía contentarlo.

Días de fútbol. Por estas fechas el mundial de Fútbol Soccer de Brasil 2014 era el tema que imperaba en los medios de comunicación del mundo. Poco a poco Ramavayán fue reponiéndose de este duro accidente, que le produjo una avalancha de problemas que requerían pronta solución. Más adelante comentaría: “Al parecer, a nivel del etéreo me tenía que cambiar al otro track de la Matrix con el apoyo de este evento, y tenía que ser de este modo” –dijo. “Pero a pesar de lo difícil que fue para mí este acontecimiento, toda esta situación me ha dado seguridad y he estado mejorando como ser humano; ahora estoy más centrado y sé que yo soy el dueño de mi vida. También me he dado cuenta de que muchas situaciones las dejaba a la deriva, pero ahora yo soy quien decido todo, y ésta es mi vida. Y ahora sé lo que quiero, por lo que de ahora en adelante no voy a tener problemas de ningún tipo” -explicó.

Repercusiones en el mundo debido a esta explosión de energía. Días después, nuestro líder comentaría: “La oscuridad es como una campana, y la Luz es el badajo que la golpea y golpea. La campana del mal ya se deformó de tanto golpe. La energía de la Luz es un mazo implacable que no deja de luchar, y Ustedes vean los cambios en el mundo. Los hechos hablan por sí solos y se está haciendo Historia”. Los Maestros Ascendidos entonces explicaron: “Había un blindaje en la Matrix, ese blindaje fue colocado por el Anticristo para que no pudieras cambiarte de un track a otro. Era similar a una caja fuerte que protegía a todos los tracks. Sólo haciendo un hoyo con una explosión tan fuerte, fue como pudiste penetrar ese blindaje y hemos estado aprovechando todo el dolor que has tenido al quitarte las espinas para generar toda una serie de cambios como los que se están dando en su mundo en estos momentos”.

Y entonces remarcaron la importancia de este evento: “Era imposible entrar en el track de la consciencia de valores sin este suceso. Tenía tal protección, que se necesitaba de una explosión muy poderosa para poder penetrar la estructura y desajustarla”.

Otros temas. Para finalizar este mensaje, los Maestros nos dijeron que los decesos de los demonios, favorecido por esta explosión energética, “han ido aligerando la presión de la energía negativa en su mundo”. Y explicaron que ahora la energía de Luz está entrando en las estructuras y metiendo Orden Divino, y que esto ya se está advirtiendo en todo el mundo. También comentaron que en estos momentos “se está rompiendo mucha de la energía de formalidad que les aqueja”.