Las máscaras de soberbia que nos heredó el Anticristo

La soberbia se expandió por todas partes. Este día nos reunimos Ramavayán y Sharover para platicar sobre energías que nos hemos tenido que quitar, y otras que aún no liberamos. Explicó Ramavayán: "Hay una energía en las personas del mundo que fue una herencia que dejó el Anticristo para perpetrar su reinado; esa energía es la soberbia. Existen muy pocos individuos que no la tengan. También tenemos una energía de felicidad, que es falsa, que consiste en pretender que hemos logrado la alegría plena, pero es artificial; esta alegría no emerge del espíritu, sino que es un auto engaño que nosotros mismos creamos para fingir que somos importantes"

Ódialos para que se sientan bien. "La energía de los demonios está al revés" -continuó. "Si tú les das amor de corazón, ellos te consideran inferior. Entonces se sienten que son importantes y que se merecen lo que tú les das. A los demonios les encanta que les rindas pleitesía pero, si en algún momento haces algo mejor que ellos, se sienten incómodos y te toman rencor. En ese momento hay que ignorarlos. Los demonios –como todas las personas en este mundo- tienen que enfrentar su realidad, hacerles ver que su felicidad es artificial"

Su principal arma. "La soberbia es la defensa principal de los demonios; es lo que les hace sentir algo que no son. Los políticos, por dar un ejemplo, siempre están tratando de aparentar que son los salvadores del pueblo. Su soberbia los protege y, a la vez, los ciega. Con varios trabajos energéticos, lo que buscamos es la caída del dominio de los malditos que, finalmente, es la caída de la energía de soberbia que dejó de herencia el Anticristo en nuestro planeta"

Vivimos contaminados. Y continuó: "Todas las personas traemos alguna energía que dejó Ilsravé: Miedos, simulación, egoísmo, orgullo, soberbia, etc. Pero ahora, la energía alfa de Jesús el Cristo está destruyendo esas cadenas energéticas; la Luz está doblegando a los demonios. Ahora veo que es debido a que he traído esa energía Alfa del Cristo, por lo que toda mi vida la gente me ha atacado, esa energía le incomoda a la maldad. Desde que tengo uso de razón he sido ´el hombre a vencer´, todos me atacan, y esto ha sido una monserga. Mi sola presencia genera reacciones en la gente por su contaminación energética, les molesta que me les acerque"

El sometimiento a los de la Luz. Y explicó que ése es uno de los motivos por lo que los demonios atacan a la gente de la Luz y la mantienen sometida. Tanto ha sido el dominio del mal que, ahora que las energías están cambiando, los demonios siguen soberbios y no creen que los estemos superando con energía del Cristo. "Cuando a mí me ha comenzado a ir mejor" –señaló Ramavayán-, "ellos de inmediato se enfurecen, les da mucho coraje que yo tenga éxito. Los malditos siempre quieren ser los número uno. Y tal parece que la consigna de los demonios con quienes he convivido, es mantenerme oprimido; si ven que tengo algún progreso, de inmediato intentan bloquearme” (y de hecho, así fue por muchos años). “Aunque para muchos escuchar esto resulta increíble, algún día vamos a poder explicar cómo funcionaba este mecanismo; es un enigma de la realidad inconsciente que ignoramos, pero que existe" –indicó.

"La verdad es que pocos queremos aceptar nuestros errores pero, en estos momentos, debido a la energía que está ingresando al mundo, los malditos están furiosos porque toda su soberbia, todos sus engaños, de repente ya no tienen ningún valor. La energía de Dios está quitando todos los velos y eso está destronando a los malditos. Ya no pueden hacer sus caprichos, eso los tiene confundidos y muy molestos".

Las funciones de la soberbia. Entonces Ramavayán obtuvo una conclusión de estos mensajes que le estaban llegando: "Podemos decir que la soberbia es la energía que dejó el Anticristo para que las personas que controlan este mundo pudieran cubrir todos sus defectos y sus miedos, ésa es una de las principales funciones de la soberbia y del ego” –explicó. “ésa es la falsa felicidad que existe en esta realidad, es una alegría fabricada, que se cubre con muchas máscaras; en realidad su felicidad no existe, es un engaño".

Entonces preguntó a Sharover si él es feliz, y ambos concluyeron que, en nuestra sociedad, existe una tendencia a generar una felicidad que, aunque incompleta, nos ayuda a sobrevivir sin poner nuestra atención en las frustraciones subyacentes que todos tenemos. Y Sharover explicó: “De alguna manera, muchas veces en mi vida he pretendido tratar de aparentar que valgo más que otros, que soy superior en ciertas actividades o habilidades que desempeño. Es una manera de aparentar que estoy bien, aunque por dentro me esté cargando el payaso". Y nuestro líder explicó: "ésa es la soberbia, el engaño".

Los mecanismos de sometimiento. Y comentó que la soberbia sirve para tapar nuestras imperfecciones, es una forma eficaz de ocultar nuestros miedos. "Los demonios manejan mucho las emociones basura; primero te atacan para hacerte sentir miedo y ellos se posicionan como los máximos conocedores de todo; después tratan de hacerte sentir inferior. De ese modo controlan sus cosas”. Y platicó una anécdota: “Un día que estaba en una reunión, un tipo todo desencajado, enfurecido por la misma energía alfa que traigo, llegó a enfrentárseme y me dijo: ´Si no te cayas, te voy a arrancar la lengua, te voy a golpear´. Yo me enojé, y lo enfrenté diciendo: ´¿Ah, sí? Pues quiero verlo´. En ese momento el demonio se quedó perplejo; vio que no le tenía miedo y eso es lo que más le impacta a los malditos, ya que siempre nos han dominado imponiéndose con terror y miedo. La prepotencia forma parte de la red de energías basura de la soberbia, ya que ambas no existen, son energías falsas, la soberbia es irreal. Con la soberbia el Anticristo gobernó al mundo con mucho éxito. En la Era de Jesús el Cristo no tienes que aparentar nada, no se necesita someter a los demás".

La envidia. Nuestro líder dijo que, cuando a él las cosas le salen bien, los demonios enfurecen. "Mi bien es su mal" –éste es un decreto que ya le habían dado hace algún tiempo. "Cuando me voy de vacaciones o tengo trabajo en la televisión, los demonios se enojan, a mis amigos actores y extras les da mucho coraje. En el mundo de la farándula a menudo hay que estar asistiendo a castings, y esto significa que a veces hay que quedarse esperando muchas horas para tener una prueba. Después de tantos años de estar limpiando la energía, ahora ya no pierdo el tiempo en las casas productoras y, aun así, me dan trabajo de artista, eso les enoja sobremanera a los demonios. Cuando no tenía dinero, tenía que esperar y hacer todo lo que los productores de las filmaciones me decían; no había de otra más que ser humilde. Pero ahora yo ya generé mi futuro y, saber que eres libre a los demonios les produce acidez y malestar” –comentó emocionado. “Pero la vida inferior que tuvimos que sufrir fue porque el Anticristo generó un plan maestro de dolor y sometimiento que le funcionaba de maravilla, aquí en este mundo era casi imposible salirse de él. Todas las energías, todas las emociones le ayudaban a mantener el mundo de control y manipuleo que tiene al mundo de cabeza".

Y mencionamos que el odio, el desprecio, el intelectualismo, la sumisión, el miedo, la lógica y muchos otros conceptos estúpidos que pululan como la verdad única, son ejemplos de esas emociones basura diseñadas para generar una realidad manipuladora. "Es tanto el daño que se hizo que nosotros, los hombres, por la misma energía imperante, caemos rendidos a los pies de una mujer que maneja muy bien el desprecio. Nos sentimos atraídos ante su indiferencia. ¿Cómo es posible que, en este mundo donde todas las energías están de cabeza, alguien de la Luz siquiera pueda manifestar un poco de seguridad y firmeza? Incluso el amor fue invertido, corrupto y degradado. Por eso, como está la energía, naturalmente nos sentimos atraídos hacia personas malintencionadas, que en realidad son demonios".

Presidentes basura. Continuó exponiendo Ramavayán: "Es como con Donald Trump, él trata de atemorizarnos y nosotros creemos que puede afectarnos, le damos el poder. Es una basura de persona, pero le damos demasiada importancia a alguien que no tiene ningún valor ni autoridad y, de ese modo, lo enaltecemos; sin darnos cuenta le damos autoridad sobre nosotros. Así son los demonios, generan sumisión imponiendo temor. Por eso, si un demonio como el presidente del país vecino quiere someterte, lo único que tienes que hacer para doblegarlo es demostrarle que no le tienes miedo, y no darle importancia a sus engaños, ignorarlo; eso basta para que deje de estar generando problemas".

Y explicó que, en el fondo, los malditos son personas cobardes; mucho de su poder es falso, sólo es apariencia. "A ellos no les gusta que los contraríen; les encanta la borregada, que la gente sea sumisa y callada. Aunque digan pura estupidez, por ejemplo, que el cielo no es azul, sino verde, quieren que todos estemos de acuerdo con ellos. Si retas a los demonios, si los enfrentas con valor y determinación, se echan para atrás".

La vida en soledad. Y entonces habló de la historia de su vida: "Vivía solo, ya que a los malditos no les gusta que les digas la verdad, que los hagas caer en sus errores. Ellos construyen sus historias, te hablan de cosas que para ellos son verdad aunque, en realidad, sean una mentira. Fabrican sus historias aunque sus vidas hayan sido aburridas o una porquería de sufrimiento y malignidad. Los demonios te van a hacer creer que sufrieron y superaron todas las adversidades para que los veas cual héroes o semidioses, aunque en verdad sean unos pusilánimes. Nunca te van a aceptar que tuvieron infancias miserables por su karma, jamás. Cuando yo les exponía mis ideas a los enemigos, ellos me bloqueaban, me segregaban. Por eso casi siempre estaba solo".

La verdad de los líderes sociales. "La realidad de este mundo es que aquí todos crean sus historias. Los malditos se portan mal con sus padres pero, cuando éstos mueren, ellos te van a decir que ´amaron infinitamente a sus progenitores´, a menudo inventan situaciones falsas que nunca existieron, y uno que siempre habla con la verdad termina creyendo que eso fue cierto, que fueron unos hijos magníficos. Después quieren que les levantes una estatua para alabarlos por algo que nunca hicieron. Por eso en México verás tantos monumentos, porque todas son historias falsas inventadas para alabar a gente miserable que nunca hizo nada bueno. Los demonios siempre se están acomodando para quedar como los más exitosos, los más maravillosos seres humanos cuando, en realidad, todo lo que dicen son mentiras; así de miserables son".

El autoengaño. Nuestro líder entonces explicó que los demonios inclusive llegan a generar historias inverosímiles que ellos aseguran son ciertas: "Iba a 300 kms por hora, choqué contra un árbol y no me pasó nada". O, lo que hemos visto con muchos actores y actrices que enferman e inventan: "ella venció al cáncer. Sí, es cierto, se murió, pero venció a la enfermedad". Así de ridículas son sus historias. "Mira, qué joven se ve", aunque en realidad tenga el rostro estirado al máximo por cirugías que los convierten en monstruos. Dijo Ramavayán: "Debido a que la mayoría de las personas de este mundo estamos contaminadas por energía sucia, a menudo creemos las estupideces que los demonios dicen".

"Era el más lindo, el más humano" –eso escuchamos decir de una partida de desgraciados asesinos, vanidosos y egocéntricos que tuvieron un puesto público y, nada más por eso, son héroes. Aunque se la hayan pasado fregando a media humanidad, cuando mueren, los demonios dicen que ´eran lo mejor que existía, es una gran pérdida´. De ese modo la gente del camino oscuro va creando realidades falsas y, como se las creemos, las mantienen como si fuesen reales, aunque esas situaciones jamás hayan existido. De esta forma los malditos se sienten bien, menos culpables. Así justifican sus atropellos, para tratar de sanar sus culpas. Y entonces, de manera mágica, ellos sienten que no son malvados".

Gobiernos corruptos santificables. "Este tipo de historias las inventan nuestras autoridades, crean sus cuentos y los justifican para no sentirse los criminales que en realidad son. En determinado momento realmente llegan a creer que tienen el derecho de robarle al pueblo porque ellos, en su interior, piensan que son lo máximo y que se merecen tener nuestro dinero. Han generado tales inventos que ya no les remuerden la consciencia sus atrocidades porque, si en algún momento tuvieran un resquicio de remordimiento, de inmediato lo esconderían detrás de otra nueva historia que subsanará el crimen, con razones que justificarán lo que hicieron. Así es como los demonios de este mundo fabrican su realidad".

El enemigo en casa. Y habló de su esposa, quien heredó mucha de la mala energía de su familia (ver el tema de Ogipter, la suegra de Ramavayán). "Cuando trataba de armar algún negocio basándome en lo que ella me decía, todo me salía mal, ya que las historias, los lugares y las personas a las que se refería eran inventadas". Y también platicó de otra mujer quien se autodefinía como un ser "casto y puro", cuando Ramavayán sabía que en realidad era una lujuriosa (por no llamarla de otra forma). "Por su energía, los demonios siempre se justifican, inclusive llegan a estar convencidos de que son buenas persona, que se portan muy bien, aunque la realidad sea lo contrario. Y siempre le proyectan sus errores y sus culpas a los demás, no se hacen responsables de sus actos".

Continuó explicando: "Entonces los malditos inventan cuentos para sentirse bien; una vez llegué a escuchar a alguien decir: ´Le robé porque me caía mal´. Se trataba de un demonio que pensaba que él, por dar una explicación estúpida, podía subsanar su acto criminal. Pero la verdad es que robó porque es un maldito y no le remordía la consciencia ya que, como dijimos, con su energía sucia acomodan las situaciones para sentirse bien. Y nosotros –que hemos luchado años contra esas teorías- nos damos cuenta que los demonios sienten que merecen todo, pero la realidad subyacente es que crearon un mundo de engaños, con su soberbia crearon una felicidad que les ayuda a darle validez a sus palabras".

La historia de la salvación. "Durante 2,700 años nuestro mundo ha vivido con esos engaños. El Anticristo creó un reino en la Tierra donde las personas temblaban de miedo sólo por verlo; entonces él les robaba toda su energía, se mantenía sano y fuerte, pero cuando llegué frente a él, como no creía en sus historias y no le tenía respeto –incluso no sabía quién era-, fue así que pude vencerlo, porque me protegía el hecho de que yo estaba seguro de que quería derrotarlo. Nuestro plan estuvo muy bien diseñado".

Hablan los Maestros Ascendidos. Entonces a Ramavayán le llegó el siguiente mensaje: "Los demonios quieren dar servicio sin darlo. Tu felicidad es su tristeza. Los demonios no tienen palabra, no saben decir la verdad".

"Por todo lo anterior es que la mayoría de los demonios no generan lazos significativos con las personas" –explico nuestro líder. "Ellos no tienen una familia verdadera, ya que sus relaciones sociales las establecen en base a una conveniencia, no al amor".

Dense su lugar Nuestros Guías Espirituales entonces dijeron: "A menudo Ustedes cometen el error de ver a los líderes de este mundo como a iguales. Los demonios no son iguales a Ustedes". Y también dijeron: "En su estructura de grupo, los demonios manejan escalafones; varias personas con quienes Ustedes decidieron convivir para realizar con éxito esta misión, se encuentran hasta arriba de dicho escalafón".

Les cae agua bendita. Ramavayán explicó: "Recientemente he estado enviándole a los demonios una lluvia de bendiciones; sé que esto les hace mucho daño, los veo como si esa agua los estuviese quemando. Les afecta porque los demonios utilizan la soberbia como una defensa contra la consciencia de la Verdad, un arma que les ha funcionado muy bien en este mundo. Sin embargo, la soberbia no es nada, no existe”. Y remarcó: “Digo que los demonios no tienen una verdadera familia porque no saben cómo generarla, no saben cómo hacer el bien para los demás; por eso se quedan solos".

Le llegó este mensaje. "Aquí, en el planeta Tierra, es el mundo de la soberbia de los demonios. Su principal defensa es el ego, no tienen nada más que les dé validez. Su valentía es esa soberbia, por eso decimos que, en realidad, los demonios son cobardes, ya que su valor es falso, irreal. En este mundo hay niveles de demonios, pero también niveles de soberbia. Los demonios de mayor evolución pueden parecer amables, se expresan con modales que los diferencian del vulgo, del demonio inferior. De algún modo, siempre quieren estar uniformados. Es como en el ejército sólo que, en lugar de que porten uniformes verdes oscuros, el disfraz de los malditos es traer camionetas grandes, acompañarse de guardaespaldas vestidos de negro y usar ropa de marca; con frecuencia portan marcas similares. Los demonios utilizan la soberbia para no sentirse culpables, ya que una de sus principales funciones es la de ayudarles a cubrir sus miedos. Sólo así se entiende que los más malditos sienten que tienen el derecho de ser presidentes; no les interesa si están capacitados o si van a desempeñar un buen papel; su soberbia los respalda para creer que son los indicados".

El final de la dinastía de la mentira. Entonces explicó: "La energía de soberbia fue la principal herencia que les dejó el Anticristo a los malditos; es un arma que, en este mundo, los hacía intocables. La energía nueva ahora los desenmascara, les quita ese armazón. Antes no ocurría esto, ya que los demonios, con toda su prepotencia, eran vistos como seres enviados por Dios. La soberbia los hacía elocuentes; decían muchas cosas absurdas y nosotros las creíamos, no porque fueran ciertas, sino por la autoridad que ellos representaban con su soberbia. Así nos engañaron durante siglos".

Continuó: "Ahora los demonios ya no pueden cometer los mismos atropellos que antes. La energía de la era de la Verdad de Jesús el Cristo los está tumbando. Antes, nosotros vivíamos confundidos; hoy ellos están confundidos, incluso los he visto que caminan y se van cayendo, la energía Alfa del Cristo los está desbalanceando. La soberbia ya no los defiende. Si los enfrentas, ellos se espantan".

Ante los impresionantes cambios que estamos viviendo, nuestro líder concluyó: "Los demonios están perdidos y no saben cómo integrar sus dos partes, la buena y la mala. Ambas personalidades los jalan, una para hacer el bien y, la otra, para el mal".