Dios Juega de Nuestro Lado

México, D.F., 18 de julio 2011. Dentro de todas las noticias y mensajes que hemos recibido y que nos han impactado en estos últimos dos años y medio después del Armagedón, también hemos recibido noticias buenas, información que nos hace mantener la Esperanza de que nuestro mundo está cambiando ¡y de que Dios ya está de regreso en nuestro planeta!

Los Maestros Ascendidos nos comentaron hace algunos meses: “Ustedes verán que naciones pequeñas van a comenzar a resurgir, y que vencerán a los grandes; los pequeños destacarán como nunca antes habían podido hacerlo” (ver Noticias de Ramavayán). Recientemente pudimos comprobar esto en diversos sucesos, principalmente deportivos, que están aconteciendo en el continente americano.

Con la celebración de la Copa Mundial Juvenil Sub 17, comentábamos que México demostró ser nuevamente una sorpresa, al conquistar su segundo campeonato mundial juvenil. Pero en varios partidos nos sorprendimos al ver la “buena suerte” que tuvo la selección mexicana en este certamen, sobretodo en partidos como el que jugó contra Holanda. Como bien sabemos, este pequeño país europeo juega un fútbol vertiginoso, manejan el balón con una técnica excelente, pero contra México no pudieron. La pelota chocaba contra el portero mexicano… y salía del campo rozando la portería de nuestro equipo; en otro disparo hacia la meta el balón golpeó en el poste, pero no pudieron anotarnos; en otro momento pareció como si el balón rebotaba erráticamente… hacia afuera del campo, ¡como si Dios la hubiera empujado! Tal vez nuestra percepción esté favoreciendo a los equipos extranjeros, pero se tiene un registro visual de esto y también de otros encuentros en donde nuestros compatriotas se salvaron “de milagro” en varias ocasiones. También en otros encuentros deportivos en los certámenes de este verano, hemos visto que grandes potencias del fútbol no pudieron contra los mexicanos, a pesar de que claramente los otros equipos manejan una técnica de fútbol superior a nosotros (por ejemplo, eso lo vimos en el partido de México vs Francia, y qué decir cuando vencimos a los Estados Unidos en la Copa de Oro). ¿Será que estamos siendo claramente favorecidos y que Dios está jugando de nuestro lado?

También se nos hizo interesante ver que dos súper potencias del fútbol internacional (hablamos de Argentina y Brasil) no pudieron vencer a países que demostraron un ímpetu nunca antes visto (como fue el caso de Paraguay y Uruguay). Esta situación llamó la atención de los medios, quienes calificaron al certamen de la Copa América, “Una Copa de Locura” (ver Copa América de Locura.) Igualmente sorprendió en otro certamen la victoria, en último minuto, del equipo femenil de fútbol de Japón quien, en el último instante prácticamente le quitó de las manos el máximo trofeo del fútbol femenil a los Estados Unidos, y así superó al gigante (ex gigante) del deporte mundial.

Otros eventos nos han hecho pensar que Dios ya está jugando del lado de quienes por décadas nos considerábamos “equipos inferiores”, aquí hay algunos ejemplos:

• México derrota 65-0 a Australia en el mundial de fútbol americano (NOTA: Aunque somos un país con gran tradición en el fútbol Americano, destaca la “blanqueada” a un país de origen anglosajón, cuya estatura promedio es superior a la nuestra en hasta 10 centímetros). Y también es cierto que no todos los deportistas mexicanos, centro y sudamericanos están triunfando sobre los equipos europeos y anglosajones, pero a lo mejor esto es “una probadita” que Dios nos está dando para que veamos que el verdadero cambio ya comenzó.

• También en otros ámbitos (no deportivos), hemos comenzado a advertir algunas situaciones “extrañas”. Después del Armagedón hubo un “impass” noticioso en nuestro país, que sucedió los días siguientes al magno evento (días posteriores al 2 de febrero del 2009): Hubo una reducción drástica en el número de noticias, muchos periódicos visiblemente redujeron sus páginas en las siguientes semanas, ¡no tenían noticias que imprimir!

• Pudimos ver incluso que algunos conductores de automóviles en México comenzaban a manifestar una “amabilidad inexplicable” (dejaban pasar a peatones y a otros automóviles, lo cual nosotros nunca antes lo habíamos visto).

• También notamos, por ejemplo, que varios accidentes aéreos en el mundo resultaban inexplicablemente fortuitos, contrario a lo que ocurría anteriormente: Ahora ya no morían tantos pasajeros en dichos accidentes, incluso en algunos de ellos todos o casi todas las personas se salvaban; todo esto nos llamó mucho la atención de Ramavayán.

• En otro evento por demás anecdótico, en Francia un bebé cayó de un edificio de 8 pisos, rebotó en el toldo de un establecimiento y fue a caer en brazos de un transeúnte, ¡resultando ileso! Ver: Bebé cae de 8vo piso y sobrevive. Eventos similares han comenzado a ocurrir en un planeta que anteriormente sólo se caracterizaba por ser “cruel y despiadado”.

¿Será que se están cumpliendo las promesas de Dios sobre de que, si antes sólo triunfaban los poderosos, ahora la suerte va a favorecernos a todos, incluso a los más desfavorecidos? Tal parece que la ruptura de la Caja de Pandora (ver Noticias de Ramavayán) está modificando el orden establecido, y ahora las grandes potencias están recibiendo golpes que, extrañamente, antes sólo sucedían a los países más pequeños. ¿Inundaciones en China, incendios gigantescos en las naciones más poderosas, tornados e inundaciones que únicamente afectan a los Estados Unidos? ¿Por qué? ¿Temblores que azotan sólo a la mitad de una isla? ¿Qué está sucediendo realmente?

De seguro las naciones del tercer mundo estábamos acostumbradas a tener mala suerte de manera natural, ya que los demás países nos catalogaban como “naciones desgraciadas” pero, al parecer, esto ya está cambiando, y es tan sólo el inicio de enormes transformaciones que muy pronto estaremos viendo en todos los ámbitos. Esto es una clara confirmación de lo que nos han estado diciendo los Maestros Ascendidos: “Recuerden que, contra Dios, nadie puede”.