Espiritualidad en Oriente vs Occidente

México D.F., Junio del 2011. Recientemente platicábamos sobre la enorme diferencia que existe entre los practicantes (gente dedicada a buscar a Dios) en Oriente vs los de Occidente. “Los practicantes de allá, de Asia y de Medio Oriente, literalmente dan la vida por obtener una bendición de los Maestros Espirituales, de los Lamas o de los Yoguis, pero aquí en Occidente las personas no sabemos cómo ser buenos practicantes” –comentaba Sharover al respecto. A lo que añadió Ramavayán: “La gente en México tiene una extraña manera de comunicarse con Dios: Hablan con él sólo cuando están en problemas, piensan que el camino espiritual consiste en estar asistiendo a las ceremonias religiosas a cambio de dinero o de beneficios, y sienten que Jesús el Cristo y los demás seres de la Luz tienen la responsabilidad de resolverles sus problemas, por lo cual no hacen ningún esfuerzo por ser mejores; simplemente se la pasan tratando de sacrificar a sus santos ´poniéndolos de cabeza´ hasta que les concedan alguna petición hecha con el menor esfuerzo, sin devoción ni con amor a Dios, son gente basura hasta en lo espiritual”.

Ramavayán añadió: “Deberíamos aprender un poco de cómo son las personas en el Oriente, ya que cuando los japoneses tuvieron que sufrir la catástrofe del lamentable terremoto del 2011, los ciudadanos de ese país se comportaron como una comunidad de hermanos conllevando el mismo objetivo; no tomaban más alimentos de los que necesitaban, eran ordenados y se apoyaban entre sí; su conducta fue la de seres humanos valiosos y considerados. En cambio aquí en nuestro país, cuando se presentó el terremoto de 1985, muchas personas se robaron los insumos que nos enviaban con gran amor las naciones hermanas, incluso les quitaban a los muertos sus pertenencias; esto es inaceptable y sólo se explica porque aquí en México hay 50 millones de gente basura, tramposa, irresponsable y que no sirve para nada” –comentó con ahínco.

“En México la espiritualidad es un negociazo, en primer término porque la gente se lo busca y, al pretender que les resuelvan todo, caen en las garras de ministros y sacerdotes corruptos que no saben nada de espiritualidad, pero sí de la mejor manera de hacer dinero” –nos dijo Ramavayán. “No existen los practicantes aquí, muy pocos están dedicados a la tarea de ser mejores, que es el objetivo de toda religión; gracias al mundo de mentira y engaño en el que hemos vivido, muchos pseudo-practicantes son gente miserable y mezquina, no buscan sino su propio beneficio y a menudo cumplen con la ´ley del menor esfuerzo´, que consiste en no mejorar nada de lo que traen adentro, pero siempre ven los defectos de los demás, ya que ellos no se dedican a generar ninguna mejora. Pero gracias a Dios esta situación ya está cambiando; están llegando nuevas generaciones con seres humanos más honestos y menos contaminados, y la gente basura se va a tener que alinear a los cambios o, definitivamente, tendrá que abandonar la materia, porque éste ya no va a ser un planeta de oportunistas, tramposos ni bandidos; aquí sólo cabe la gente honesta y dedicada a servir y a respetar a Dios” –concluyó.