"La Verdad es un Embudo"

Ése día Sharover despertó teniendo en mente una extraña pregunta que quería hacerle a los Maestros Ascendidos: "¿Qué porcentaje de los sucesos que se narran en los evangelios sobre la vida de Jesús el Cristo realmente ocurrió?"

México D.F., Enero del 2010. Vivimos en un mundo donde, por siglos, ha reinado la ignorancia, un mundo de ilusión en el que todos tenemos grandes metas en mente y luchamos por lograr que la realidad cambie, pero la mayoría de nuestras ideas son sólo anhelos, intentos desesperados por escapar de la cárcel que entre todos hemos creado. ¿Dónde está Dios, y cuál es la verdad que lo que engloba todo? ¿Dónde podemos encontrar asilo en nuestro afán por entender la realidad?.

“La verdad es un embudo” –comentaba nuestro Maestro Ramavayán por estas fechas. “Todos creemos estar en la verdad, pero lo cierto es que tan sólo vamos bajando, girando lentamente en círculo, rodeando por dentro la inmensa pared del embudo de la verdad, que es Dios. A medida que nos vamos insertando más y más en el misterio de su Grandeza, conocemos un poco más de Él, que es el origen de todo, pero lo cierto es que nuestro conocimiento es tan sólo un matiz, un pequeño fragmento de su infinito Amor; sólo cuando nos introduzcamos de lleno en su bendita esencia podremos conocer realmente la Verdad”.

Desde el principio de nuestra misión, en Gudai-Shambhala hemos preguntado muchas cosas a los Maestros Ascendidos, tratando de entender un poco más la realidad en la que nos movemos; sin embargo, al recibir respuestas a menudo sentimos que nos caen encima helados baldes de agua fría de verdades, que nos trasforman y rompen los paradigmas que tenemos sobre esta realidad; siempre nos quedamos perplejos al reconocer el enorme ego e ignorancia en los que vivimos los seres humanos.

Ramavayán por eso a menudo nos ha insistido: “La verdad no te va a hacer feliz, al menos no al principio. Pero sí te va a dar una gran libertad, la libertad que necesitas para decidir qué camino tomar, en qué dirección ir una vez que descubriste que todo estaba equivocado. El camino de evolución no es fácil, lo mejor sería que cayéramos directamente en el centro del embudo, en el punto donde se llega directo a la mente de Dios, para conocerlo todo sin atajos; pero los seres humanos somos necios y nos gusta dar vueltas y vueltas dentro del embudo gigante de la verdad, pero un día caeremos irremediablemente en el centro de la mente divina y será un encuentro maravilloso en el que se integrará todo lo que vinimos a aprender”.

Cuando Sharover hizo la pregunta a los Maestros Ascendidos a través de la conexión de Ramavayán, sobre cuánto de lo que dicen los evangelios realmente sucedió durante la vida de Jesús el Cristo, él sentía en su corazón que la respuesta iba a ser: “el 20%”, pero lo que le dijeron fue que “únicamente el 10% de lo que se indica allí realmente sucedió”. A partir de esto se sintió acongojado, y trataba de asimilar lo que le habían dicho pero, al igual que en otras ocasiones, cuando había recibido duras respuestas (como cuando le dijeron que él había traicionado a Ramavayán), en todas las veces fue él quien supo la respuesta de antemano, nadie le había dicho nada acerca de eso que en el fondo él ya sabía. Por lo que, al respecto de esta inquietud que le había surgido en este día, se quebraba la cabeza y se preguntaba a sí mismo: “¿En qué he creído durante todas estas vidas? ¿Acaso he sido un simple fanático de los evangelios que se deja conducir por detalles que no fueron ciertos, que fueron ´plantados´ en los textos sagrados y que fundamentan toda una historia que jamás sucedió?

“Afortunadamente la verdad siempre se sabe, tarde o temprano” –concluyó Ramavayán a manera de consuelo. “No se preocupen tanto por saber qué pasó, quédense siempre con lo bueno y rechacen lo malo. Por lo que sólo es cuestión de tiempo y de paciencia para que se pueda conocer realmente la verdad, qué es cierto y qué no; lo importante es conocernos a nosotros mismos, saber qué vinimos a trabajar, y poner manos a la obra utilizando las técnicas que nos dan los Maestros Ascendidos para limpiar toda la mugre de energía de confusión y las emociones basura que traemos dentro; sólo así podremos acercarnos un poco más rápido a la verdad”.