El Desapego

El desapego a lo material es uno de los principales objetivos del camino espiritual. El Bhagavad Gita opina: 20Abandonando todo apego por los resultados de sus actividades, siempre satisfecho e independiente, él no ejecuta ninguna acción fruitiva aunque se ocupe de toda clase de actividades. 21Tal hombre de buena comprensión actúa con la mente y la inteligencia perfectamente controladas, abandona todo sentido de propiedad sobre sus posesiones, y actúa únicamente para las necesidades básicas de la vida. Obrando así, no es afectado por las reacciones pecaminosas” (Capítulo 4).

México, D.F., 20 de septiembre del 2011. “Todos tenemos mucho apego a nuestras tierras, a nuestras cosas y a nuestro mundo en general” –comentó Ramavayán hoy. “A menudo sentimos que somos de aquí, de este planeta, y que no vamos a ir a ningún otro lado. De este apego comenzamos a alimentar la idea de que debemos ser triunfadores en este mundo y generar mucha riqueza. Pero la realidad es que nuestro planeta solamente es una escuela, un lugar de aprendizaje para todos nosotros, y un día lo abandonaremos irremediablemente y, por mucha riqueza que generemos, por muchas propiedades o cosas que tengamos, ninguna de ellas nos la vamos a llevar ya que, al momento de abandonar la materia, nos iremos a otras dimensiones y dejaremos aquí todas nuestras pertenencias”.

“Muchas personas viven buscando el éxito y el poder en sus vidas” –externó nuestro líder. “Sin embargo, al aferrarnos a este concepto y, al no manejar bien estas emociones, pronto generamos egoísmo, el cual nos hace tener más ego y con éste sólo alimentamos nuestra soberbia; en el fondo, siempre estamos tratando de tapar con ese tipo de actitudes nuestros defectos. Así es que llegamos a creer que, al ponernos un reloj caro, vestir ropa de marcas prestigiadas o tener un automóvil último modelo, vamos a poder suplir todas nuestras carencias emocionales, pero el desapego es contrario a esto. Si Ustedes conviven con gente humilde, verán que aunque son personas que no tienen los recursos suficientes para subsistir dignamente, en realidad están más tranquilos, viven teniendo mejores sentimientos, son más felices y no tienen que estar arrastrando tantos odios y rencores como los millonarios, porque el poder y la riqueza generan muchas emociones encontradas, y nunca falta quien quiera tener tu poder o tu riqueza y te la quieran quitar, y se comienzan a generar una serie de emociones pasionales que nunca dejan nada bueno para la persona. Fácilmente las posesiones crean envidias, ambiciones ¿y luego qué? Se produce el miedo de perderlo todo, éste atrae la traición e incluso los secuestros, robos y asesinatos, los fraudes y otras situaciones muy desagradables”.

Y así continuó diciendo: “Pero como les decía, la vida en esta realidad es sólo una etapa de preparación y, si no pasamos la prueba, al irnos a la siguiente etapa tenemos que enfrentarnos a un examen final, que no es otra cosa que un juicio de consciencia en el que nosotros mismos nos damos cuenta de todos los errores que cometimos durante nuestra existencia. Si hicimos el bien, y si generamos los cambios que veníamos a hacer en nuestra vida, podremos llegar a la siguiente etapa en una mejor posición y con una mejor postura. Quienes no tomaron las medidas necesarias para convertirse en mejores seres humanos, o no les interesó cambiar, van a reprobar el examen, y tendrán que volver a regresar, para seguir enfrentando aquellas pruebas que no pudieron superar. Van a tener que reencarnar tantas veces como sea necesario hasta que puedan llegar a ver que lo material no te lleva al mejoramiento personal ni al crecimiento espiritual”.

“Tengan cuidado entonces, hermanos(as), con el apego. Tenemos que desapegarnos, ¿por qué? Porque siempre nos estamos arraigando a todo, a los papás que ya fallecieron, a nuestras esposas o novios(as) que tuvimos, a los vehículos, a las propiedades y, cuando tenemos un problema y perdemos recursos, sufrimos mucho y en lugar de recordar lo que tuvimos con felicidad, recordamos con tristeza, y no debe ser así, es mejor recordar con alegría todo lo que vivimos y disfrutamos, esa es una manera más sana de vivir la vida. ¿Qué es el desarraigo? Es vivir con alegría, aprendiendo a soltar las cosas, y que en lugar de vivir con tristeza recordando todo lo que tuvimos y que ahora no tenemos, estemos felices en el aquí y ahora disfrutando lo que sí tenemos y que nos pertenece en el momento”.

“Es necesario desapegarnos de cualquier sentimiento de traición, culpa, depresión, miedo o cualquier emoción basura que pudiera generarnos una afectación en nuestra salud. Por eso traten de desarraigarse, principalmente de los pensamientos obsesivos que luego son los que nos producen más problemas y nos hacen caer nuevamente en situaciones de mayor apego y aferramiento. Si se desarraigan de sus pensamientos negativos, van a permitir la entrada de pensamientos positivos y ésos son los que les van a traer felicidad verdadera. Además, al tener más sentimientos positivos, las demás personas van a reaccionar; así es como se cambia al mundo, mejorando primero nosotros”.

Ramavayán concluyó: “Aprendamos a apoyarnos como hermanos, primero abriéndonos a la ayuda de los demás, porque hasta para eso tenemos soberbia y no queremos apoyo; después, aprendamos a desarraigarnos de los objetos materiales, pues el arraigo no produce nada positivo. Tenemos que aprender a ´estar sin estar´, y más aún, a ´tener sin tener´, ya que ésa es la actitud del guerrero, la que nos conducirá a vivir de una manera más feliz y sin estarnos aferrando a objetos que, en realidad, existen para el beneficio de todos. Sólo entendiendo esto último podremos comenzar a tener una felicidad más plena”.