Energía Destructiva de los Mexicanos

Una pirámide sobre otra, una ley sobre otra, cambiar todo después de cada periodo presidencial: todas estas actitudes bizarras de los mexicanos tiene una explicación.

México D.F., 15 de Noviembre del 2011. Por generaciones, en México y en el mundo ha habido mucha energía de destrucción. Se dice que en nuestro país esta herencia demoledora fue gracias a la Conquista Española, en donde los vencedores destruían los centros ceremoniales y trataban de borrar toda evidencia religiosa anterior para erigir en su lugar los templos católicos; también se menciona que, a partir de esto, se generó una cultura de imposición y de ruptura constante, que trajo la costumbre de derribar todo lo “no bueno” por cualquier otra enseñanza nueva, lo cual ha generado que tengamos un país de continua muerte y renacimiento. Esto a su vez ha producido mucha confusión, “aunque anteriormente, por mucho tiempo, México tenía una energía muy bella, muy pura” –externó Ramavayán, “más el anticristo invirtió esa energía, la trastocó por completo. Luego inundó con razas enemigas a nuestros pueblos, trayendo almas oscuras que prepararían el camino del Armagedón, buscando con este apoyo vencer fácilmente a los guerreros del camino del bien. El resultado de toda esta contienda es que tenemos una sociedad caótica, donde los políticos y mucha gente bazofia, en lugar de dedicarse a construir una nación fuerte y productiva, se consagran a destruir y trastocar los caminos del progreso”.

En el transporte público y en las paredes de nuestras calles a diario se muestra esta historia de destrucción: todo está saturado con “grafitis” que a su vez se empalman sobre dibujos anteriores, ensuciando el paisaje urbano. Pero también en el transporte subterráneo podemos ver vestigios de esta manera de ser: vidrios rallados, láminas arrancadas y, de algún modo, todo a nuestro alrededor también se percibe destruido, como nuestras leyes, que están formadas con decretos que se empalman a los anteriores, y pareciera que aquí todos luchan por sobrevivir, por despuntar. La drogadicción, el alcoholismo, la violencia imperante, estas actitudes son muestras de la energía de destrucción que muchas personas ejecutan en contra de sí mismas. “Hoy día podemos ver en nuestra nación que, las acciones de las personas positivas -cuyo objetivo es crear un país mejor- muy pronto son extintas, ahogadas por las acciones de gente basura corrupta y necia. Aquí son pocos quienes logran sembrar el bien con sus proyectos e ideas; pero en ellos está fundamentada nuestra esperanza de que pronto tendremos un país mejor” –expuso Ramavayán.

“A mí me gustan los proyectos de ´Iniciativa México´, un programa social cuyo fin es promover ideas buenas para ayudar al mejoramiento de nuestra hermosa nación. Aunque quienes crearon este programa son en realidad gente basura, personas que están tratando de limpiar sus sentimientos de culpa mostrándose buenas, siendo que son todo lo contrario; empero, el esfuerzo de quienes participan en este programa es positivo. Estos programas sociales son escasos. Vean cómo en México mucha gente positiva tiene que trabajar el doble, a veces el triple que en otros países del orbe, sólo para lograr una buena acción; aquí las personas positivas a menudo somos obstaculizadas por leyes absurdas, burocracia estúpida y gobernantes destructivos; incluso la sociedad a menudo responde agresivamente, y el único propósito de esto es destruir, romper lo bueno a base de acciones demoledoras. Todo esto es gracias a la presencia en nuestra nación de 50 millones de gente basura, todos ellos personas miserables que no vinieron más que a obstruir el cambio que las personas del bien buscamos”.

Como parte de su misión espiritual, y a fin de poder atacar al Maligno en la Batalla Final, Ramavayán aceptó convivir con una familia muy destructiva, formada por seres flojos, inútiles y mentirosos. “Ha sido un trayecto arduo el que he tenido que seguir para poder meterme de lleno en el Armagedón; me tocó cohabitar con una familia muy perniciosa, que su sola presencia en cualquier lugar ha sido capaz de generar problemas y destrucción”. Lo mismo ocurrió con Oleg y Sharover, quienes también convivieron con parejas de razas enemigas, seres enemistados con el Amor, pero con una elevada capacidad de generar problemas con su sola presencia, como si a nivel inconsciente estuvieran desperdigando maldiciones por doquier. “Por dar un ejemplo” –continuó hablando nuestro líder- “un primo de mi esposa, miembro de esta familia característicamente destructiva, al venir a visitarnos al Distrito Federal, le presté mi automóvil, pero no estuvo manejándolo más de media hora, siquiera quince minutos, cuando ya lo había descompuesto. Me llamó para decirme que el auto no servía, ¿cómo pudo hacerlo en tan poco tiempo? Fui con él y el vehículo efectivamente ya no quería funcionar, pero yo le daba mantenimiento a diario, no había manera de explicar su descompostura. En otras ocasiones me sucedió lo mismo con esta persona y con sus hermanos. Esa familia siempre ha sido proclive a romper vasos, quebrar vidrios, tirar cosas y destruir todo, incluso me afectaban personalmente, siempre estuvieron en mi contra; en la casa donde he vivido los últimos años todo está inexplicablemente sucio, hay objetos inservibles por doquier, los alimentos se quedan descompuestos en las mesas, y yo ya me despreocupé de limpiarlos, antes si quería ver algo limpio tenía que hacerlo yo, porque nadie se preocupaba por arreglar las cosas, esto es vivir en el desorden constante, ha sido una etapa muy desgastante en mi vida, arreglas algo y, al día siguiente, otra vez está sucio o descompuesto, y yo he tenido que lidiar con esta negatividad por décadas, a menudo sintiéndome muy deprimido. Sé que todo esto formó parte de mi misión, pero la verdad he tenido una vida muy difícil, y yo no entendía por qué no podía salir adelante, por qué mis negocios comenzaron a fracasar desde que me casé, y por qué todo se vino abajo para mí; y yo no paraba de luchar y de luchar por salir adelante. La verdad me sentía muy aprisionado, obstaculizado en todos los sentidos; por eso cuando vi al Anticristo a nivel del etéreo lo ataqué sin miramientos, y le dije: ´Tú eres el responsable de todo lo malo que me ha pasado´, por eso lo arremetí poniendo en este combate toda la energía de frustración y todos los odios y corajes que yo tenía y que hasta ese momento había acumulado. Ése era una de las principales estrategias de esta misión”.

Hoy día, gracias a las acciones de Ramavayán, el mundo está cambiando; las personas del camino oscuro comienzan a recibir el castigo por sus acciones y muchos más están despertando. “La energía de destructividad va a comenzar a disminuir, y la energía positiva imperante cada vez va a ser más fuerte” –expuso nuestro líder. “Me dijeron los Maestros Ascendidos que la energía luminosa, es decir, la energía limpia, ya alcanzó el 70% en el planeta; empero, quienes se empecinen en la maldad prácticamente van a explotar por dentro”.