"Aquí Todos te Roban"

La cultura del robo está muy acentuada en nuestro país y en el resto del mundo // “Los pobres podrán vivir como ricos, pero los ricos jamás podrán vivir como pobres; por eso todos quienes nos robaron, ahora la van a tener que pagar”.

México D.F., 21 de Noviembre 2011: Por estas fechas Ramavayán recibió este mensaje: “¿Cómo quieren salir adelante los mexicanos, si allí todos les roban?”. Meditando al respecto, nos dimos cuenta de que esto es muy lamentable y triste en nuestro país. Desde la cabeza de la nación, el hombre más importante a nivel gobierno (quien, de acuerdo a lo que se comenta en todo México, no ganó su mandato a través del sufragio efectivo), hasta el mendigo que pide limosna fingiendo que es sordomudo, pero que escucha y habla perfectamente cuando regresa a casa; todos, en este país tan azotado por la maldad, todos traemos en lo más hondo de nuestros genes la herencia histórica del robo, de ir por el oro sin dejar a cambio nada; algunos robándose almas; otros, explotándote al máximo y quitándote tu tiempo.

Por generaciones en México copiamos el modelo norteamericano: allá los ejecutivos de las grandes empresas eran semi-dioses a quienes se les adulaba; no hacían nada, todo se lo resolvían los subalternos; esclavizaban a los inmigrantes haciéndolos trabajar en las faenas más difíciles, y después ellos se hacían multimillonarios moviendo capitales de un lugar a otro y sobrevaluando sus empresas y propiedades. “Todos esos pseudo-líderes abusivos y que no saben redactar una sola carta, son unos inútiles ególatras que van a sucumbir” –expuso nuestro líder. “Se la pasaron generando dinero sobre el trabajo de otros y sirviéndose de los demás. No saben trabajar, no saben servir, están anquilosados y ésa, precisamente, va a ser la razón de su debacle: van a terminar suicidándose, porque no sirven de nada y no saben hacer otra cosa excepto abusar de los demás”.

Desafortunadamente aquí en México tratamos de copiar el modelo financiero internacional y por eso estamos metidos en serios aprietos; para que todo funcione la cultura del robo tiene que desaparecer. Te roba el tendero con su báscula alterada, que da 900 gramos en lugar de un kilogramo; te roba el conductor del camión de pasajeros del sistema público, al declarar menos pasaje del que en realidad llevó; te roba el policía inventando que infringiste un reglamento y tratando de sacarte una “mordida” injusta; te roba el carterista, el asaltante, te quita tiempo el burócrata y, por tanto, te está robando tu tiempo. Te roban los presidentes municipales cuando te exigen soborno a cambio de cualquier permiso. Te roban los dueños de las gasolineras, que nunca dan el litro completo y, en muchas ocasiones, te venden combustible alterado. Te roban los dirigentes que se enriquecen con nuestro petróleo; ¡aquí la gasolina debería ser de excelente calidad y gratuita! Te roban los sacerdotes, exigiéndote monedas a cambio de una salvación que ellos no conocen. Te roban los banqueros, haciéndote pagar elevadísimos intereses por un dinero que no quisieron invertir y que estuvieron “jineteando” en la Bolsa Mexicana de Valores. Te asaltan los empresarios corruptos y miserables, haciendo las presentaciones de sus productos cada vez más pequeñas, con menor contenido, pretendiendo que empaques de 900 ml parezcan de 1 litro. Te roban los publicistas al promover productos “mágicos y maravillosos” que en realidad no lo son. Te roban todos aquellos que hacen alguna trampa, porque de ese modo están promoviendo la cultura del robo.

Te roba “el mejor alcalde del mundo”, un dirigente que tiene a la ciudad de México plagada de baches y hoyos (y llena de basura) pero que, de forma insólita, salió ganador del “premio al mejor regente del mundo”; seguramente quienes le vendieron ese premio jamás vinieron a nuestra ciudad. Te roba el “hombre más rico del mundo” que, a cada minuto de llamada telefónica, te da un servicio pésimo y te cobra lo doble; la señal del teléfono a menudo se pierde y luego te manda un mensaje disculpándose: “te acabo de abonar 40 pesos para reparar el daño”, pero éstos nunca aparecen en tu saldo y, para reclamarlos, tienes que perder toda una mañana en sus oficinas que son peores que las de gobierno. Después te dice que ya te ganaste “muchísimos Puntos Azules” pero, para hacerlos efectivos, te hacen dar vueltas y vueltas a sus oficinas y nunca te dan nada, todo su sistema es un fraude y un fiasco.

Te roban los encargados de diseñar el sistema fiscal porque es tan complicado, difícil e injusto, que a diario hace quebrar empresas y genera mayor pobreza –en lugar de promover el empleo; no por nada el 70% de la economía de todo el país no paga impuestos. Te roban los diputados, quienes perciben sueldos altísimos chupando del erario público y a cambio logran una productividad nula. Te roban los senadores, los políticos y todos los dirigentes que construyen obras sólo para robar dinero; te están engañando todo el tiempo y tú te dedicas a lo mismo, a auto engañarte y a robarle a otros, pero en realidad todos los que roban se están engañando solos, porque su castigo ya llegó, y va a ser muy doloroso.

“Qué triste que la gente en nuestro país sea así” –comentó nuestro Maestro. A lo que Sharover añadió: “Debería darnos vergüenza vivir del robo, qué pena compartir una nación tan valiosa, de gente tan noble, al lado de personas basura, corruptas y vulgares”.

Pero a pesar de todo, Ramavayán sigue trabajando sin descanso, todas las madrugadas, pidiéndole a Dios que haga cumplir su Justicia Divina y que las personas que tanto dinero nos robaron a todos paguen ahora por sus culpas. “¡Mándales más energía positiva, Padre, tanta pobreza y tanto dolor tienen que desaparecer!”

Y hoy sabemos que todo está cambiando para fortuna de México y del mundo; todos aquellos quienes nos robaron, hoy día, ya están comenzando a pagar las cuentas que deben; ésta es una ley ineludible del universo y Dios ya está aquí para hacerla cumplir. “Van a caer muchas empresas, incluso el hombre más rico del mundo –que no es sino otro ladrón más- va a caer hasta 40 posiciones en la tabla de los hombres más poderosos, muchos de Ustedes no lo van a creer” –expresó nuestro líder. También se comentó que ya se están previendo muchísimos suicidios en todo el mundo, además de que los cánceres de los líderes corruptos y de los financieros que se apropiaron de los capitales, se van a seguir incrementando y muchos van a abandonar la materia. “Los pobres pueden vivir como ricos, pero los ricos jamás podrán vivir como pobres; por eso todos quienes nos robaron, ahora la van a pagar” –concluyó.