Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 15/01/2010. Durante este año, doce meses después del armagedón, comenzaron a percibirse cambios importantes en nuestro planeta. La energía de la Tierra —que dijimos fue trastocada por Ilsravé— teníamos que corregirla, por lo que todas las noches Ramavajan trabajó a niveles etéreos para revertir los daños creados por el clan oscuro. Uno de los primeros remedios fue la colocación de una pirámide de luz enorme encima del mundo, el treinta de diciembre 2009, que es una estructura gigantesca para atraer rayos divinos hacia el orbe.
Durante la noche, Dios le dijo a nuestro líder: te adelantaste a lo que habíamos planeado; esta pirámide la habías programado para el 2025, te felicito. Gracias a la premura de Ramavajan, en los próximos meses Ustedes los humanos advertirán la debacle de las dinastías más poderosas; la sanación de su planeta con esta pirámide de luz llegó en el momento preciso —comunicó el Creador.
Al hacer una pregunta a los Maestros la mañana siguiente, comentaron que los efectos de esta pirámide se percibirían en nuestra dimensión veintiún días después de que fue instalada.