Segundo relato del Armagedón

Para resolver grandes problemas se requiere de grandes soluciones

Esto ocurría en varias dimensiones

Las acciones del Anticristo y de su séquito de demonios se habían convertido en un problema mayor en el universo. Cada planeta que el Maligno conquistaba era alterado, este ser impedía la entrada de energía de alta vibración, colocaba generadores de maldad, seccionaba energéticamente a los mundos (usando su estrategia divide y vencerás), subyugaba a poblaciones enteras de almas recluyéndolas en inframundos, secuestraba cuerpos colocándoles demonios e instalaba dispositivos tales como -una especie de computadora espiritual diseñada para organizar al orden maligno- de manera que, con toda esta serie de argucias energéticas, sometía a los seres organizando mundos al revés, sitios donde regían la mentira y el engaño. Tal era el nivel de daño que el Anticristo producía en los condenados, que casi nada se podía hacer una vez encarnado en estos planetas inferiores (o infiernos). Al encarnar, la energía de la persona era literalmente esclavizada por los enlaces que se le ponían, incluso existía una energía llamada ravanovic que nos quitaba la fuerza de voluntad y nos condenaba a ser manipulados por el camino del mal cada vez que ellos quisieran. En este mundo todo, absolutamente todo, era una trampa, un engaño.


El camino de la perdición

Normalmente, en los mundos donde reinaba el amor del Cristo, las almas evolucionaban espiritualmente en armonía; había Maestros de amor que conducían a los creados en el aprendizaje de sus errores, orientándolos para alcanzar la perfección. Sin embargo, en los mundos conquistados por el mal, las almas eran contaminadas vida tras vida; se les forzaba a llenarse de karmas, hasta que los seres se convertían en demonios, su consciencia poco a poco se integraba con la maldad; si los seres no cooperaban, sus almas eran enviadas a inframundos donde servían de alimento energético para la cúpula de los malditos (seres previamente transformados en demonios, quienes se alimentaban de emociones de sufrimiento de los condenados, tales como miedo, amargura, tristeza, abandono, traición, frustración, etc).


De dónde surgió el Anticristo

Tiempo atrás (hace muchos eones), Dios había creado un ejército de élite formado por cinco guerreros poderosos, uno de ellos era Ilsravé (el nombre que los Maestros nos dieron para referirnos al Anticristo). Sin embargo, algo salió mal con la creación de Ilsravé ya que, con el paso de los milenios, desarrolló sentimientos contrarios a nuestro Creador y utilizó todo su intento para querer suplantarlo. Poseyendo un odio y una soberbia irrefrenables, Ilsravé un día quiso introducirse sin permiso en la casa de Dios, pero fue descubierto. Como castigo, nuestro Padre lo envió de regreso a la segunda dimensión (junto a otros seres rebeldes que lo apoyaron).


El modelo del sufrimiento

Después de que fue separado de las cortes celestiales, Ilsravé recibió la ayuda de un maestro espiritual del camino oscuro, un ser que no poseía el poder del Anticristo, pero que le ayudaría a recuperar su consciencia y su nivel. En pocos milenios, Ilsravé volvió a ser un arcángel poderoso, pero ahora dedicado a alterar el Orden Divino. Con su ímpetu irrefrenable poco a poco fue contaminando a miles de millones de seres, incitándolos a abandonar el camino del amor y logrando transformar edenes en infiernos, donde él se alimentaba del sufrimiento que producía en las almas esclavizadas.


Las misiones fallidas

Durante siglos el Ejército de la Línea de la Luz buscó la manera de destruir a Ilsravé, a fin de detener la desolación que expandía de manera alarmante. Sin embargo, de las más de dos mil misiones destinadas a derrotarlo ninguna tuvo éxito; en todas ellas Ilsravé descubría el complot y devastaba sin piedad a quienes lo atacaban. Ilsravé construyó una fortaleza inexpugnable en cuarta dimensión, una enorme esfera con conchas de un material indestructible que lo protegía (el Armagedón). Para destruir a Ilsravé, habría que encontrar una forma de romper su protección y tomarlo por sorpresa.


La convocatoria

Dios sabía que sólo había un individuo capaz de vencer a Ilsravé y era precisamente otro de los guerreros de ese mismo grupo de luchadores especiales que había creado. Su nombre era Ivoradof-Ra (el mote anterior de Ramavaján). Anticipándose a las emociones que Ramavaján necesitaría para combatir al Anticristo, Dios creó un ardid para convencer a nuestro líder para que le hiciera frente a Ilsravé. Poniéndose previamente de acuerdo con el Ejército de la Línea de la Luz, convocó a una reunión con los mejores peleadores y pidió voluntarios para participar en los eventos que habrían de suceder alrededor del 2012 en nuestro Universo. Al preguntar quiénes quieren ser voluntarios para participar en esta misión de antemano todos nos quedamos callados. Ramavaján reaccionó con furia y gritó: ¡No sean cobardes! Si nadie quiere ir, iré yo. De este modo nuestro líder tomó por sí mismo la iniciativa de involucrarse en la batalla final.


Nuestra misión se planeó en séptima dimensión; pero se ejecutaría desde la tercera y cuarta

Hace 2,700 años en tiempo terrestre, los Maestros Ascendidos se reunieron con Ramavaján para diseñar nuestra misión. Tenía que planearse una estrategia audaz, tan inteligente que permitiera derrocar a Ilsravé y restaurar el Orden Divino en los sectores que fueron afectados. ¿Pero cómo podría vencerse a un arcángel que construyó un refugio inexpugnable en cuarta dimensión –el Armagedón- al cual nadie podía entrar? Esta estructura era una enorme bola en el espacio formada por gigantescas conchas metálicas (así la vi en un sueño) que le daban una solidez tal que no permitía atacar al maligno donde éste sería más vulnerable: en su propia casa. Además, si la batalla de Dios contra el mal se libraba desde tercera dimensión (donde Ramavaján estaría encarnado), Ilsravé tenía generadores de maldad, aliados del mal hasta por debajo de las piedras; en fin, tenía controlada la energía y eso afectaría al guerrero de la Luz. El plan debía considerar todos estos factores y quitarle a Ilsravé sus ventajas, ya que recibía mucha energía de miedo de los seres esclavizados. Ramavaján tendría que reencarnar durante muchas vidas e ir colocando fuentes de energía a las que recurriría al efectuar el ataque. Tendría que usar energía similar a la de Ilsravé para contrarrestarlo, atacar al fuego con el fuego, actuar furtivamente y sin que el maligno se diera cuenta; en pocas palabras, la única opción era efectuar un ataque sorpresivo y certero. Además, este ataque se ejecutaría cuando el Anticristo estuviera más débil (con el biorritmo más bajo); además, se le bloquearían sus enlaces energéticos y se le atacaría aprovechando su deuda kármica; sólo de este modo la pelea sería exitosa.


La técnica del enlace

Ramavaján desarrolló un método que nadie poseía: en una ocasión, cuando brujos del estado de Veracruz intentaron atacarlo, él logró meterse por la conexión energética que ellos habían generado para llegar como rayo al lugar donde se encontraban. Este camino a través del haz de luz requería de una increíble velocidad de respuesta. Esta misma técnica la usaríamos para ingresar al Armagedón, para lo cual requeríamos contar con energías negativas similares a las que Ilsravé poseía (envidia, odio, miedo, celos, traición, abandono, frustración, etc) y, una vez adentro del Armagedón, usaríamos esas fuerzas para destruirlo (más las energías de los depósitos).


Las almas contaminadas

Hay que señalar que, en nuestro mundo, actualmente hay mucha gente bipolar; es decir, en términos espirituales muchos guerreros encarnados fueron contaminados colocándoles dos o más demonios en sus cuerpos energéticos (es decir, en tercera dimensión tienen mucha energía blanca, pero en cuarta dimensión -su inconsciente- conviven dos o tres entidades demoniacas que, con el paso de las vidas, se van integrando en su ser hasta que los transforman en demonios). Es por eso que actúan de manera insólita, ya que la energía de Luz que está reingresando a nuestro planeta choca con sus esencias negativas y hace que éstas se evidencien.


La caballería

Similar al método con el que Ilsravé demonizaba nuestro mundo, Ramavaján no llegaría solo a efectuar el feroz ataque. En su cuerpo, encapsulados y dispuestos a sacrificar su existencia contra el mal, nuestro líder integró varias almas para enfrentar la histórica pelea; uno de los seres que lo acompaña es Saint Germain.


El adeudo de Saint Germain

Recientemente nos enteramos que, eones atrás, el maestro que despertó a Ilsravé de su letargo y lo convirtió en una amenaza para nuestro universo fue precisamente Saint Germain, cuando él pertenecía al camino oscuro. Eones después, siendo un Maestro de la Luz y estando determinado a vencer a Ilsravé, Saint Germain diseñó una técnica que sería fundamental para el éxito de nuestra misión: la esfera gris.


Técnica cardinal

A pocas semanas de que ingresara al Armagedón (en diciembre del 2008), Ramavaján recibió en secreto la técnica de la esfera (la cual Oleg y yo no sabíamos para qué se usaría). En esos días, advertimos que nuestro líder jugaba formando una esfera de energía entre sus manos (practicaba haciendo un movimiento similar a cuando se forma una bola de plasma). Después sabríamos que esa técnica la usó en cuarta dimensión para cubrir a Ilsravé, impedir que le llegara energía de maldad y de miedo de los seres humanos y, ya sin energía, poder derrotarlo.


Las semillas

Jesús el Cristo y Saint Germain realizaron un sacrificio y dejaron fuentes de energía Alfa en los planetas desde los cuales podía darse el Armagedón (la Tierra no era el único planeta que poseía condiciones favorables para efectuar esta batalla). Saint Germain también reencarnó durante varios siglos ayudando a preparar acumuladores energéticas óptimos, aunque esto debía hacerse sin llamar demasiado la atención de Ilsravé. Ocurrirían situaciones que le harían creer a Ilsravé que estábamos siendo vencidos por sus energías, siendo que en tercera dimensión cada vez estábamos más débiles, todo para engañarlo (algo similar a lo que él quiso hacer por milenios: engañar a Dios).


La estrategia de los distractores

Teníamos equipos señuelo, grupos de guerreros quienes aparentaron estarse preparando para un ataque contra el Anticristo pero que, finalmente, no participarían en la embestida final (incluso sabemos que actualmente hay cuatro Ramavajanes en nuestro planeta; además del de México hay otro en África, uno en Europa y hay otro más en Australia); en pocas palabras, el plan se ejecutó de manera que Ilsravé no supiera con certeza quién iba a atacarlo.


Los planes A, B, C, etc.

Ramavaján explicó que vinimos a esta misión a dar la vida contra el Anticristo; esto es que, a pesar de lo que ocurriera, no íbamos a ceder en nuestro afán de derrotarlo. Nos dijeron que se esperaban cuarenta y nueve combates contra Ilsravé (es decir, siete veces siete, o sea, un infinito número de batallas). Adicional al plan A, teníamos planes B, C, D, etc.


El mega sacrificio

En total fueron unas 250 vidas las que Ramavaján vivió y en las que se preparó para la batalla, siempre protegido por los Maestros Ascendidos. Debido a la complicada red energética que Ilsravé colocó en los planetas infernalizados, muchos seres de Luz dudaron del éxito de nuestra misión. Destruir al maligno en las dimensiones más bajas, estar sometidos a vibraciones esclavizantes, convivir entre demonios (con quienes tendríamos que enlazarnos para enviar mensajes de debilidad al Anticristo) y sortear todo tipo de dificultades, tentaciones, posibles traiciones, etc, eran exigencias que hacían ver imposible el éxito de nuestro cometido.


La purificación posterior

Suponiendo que el ataque al Anticristo tuviera éxito, ¿qué pasaría después para devolver nuestro planeta a la Luz? ¿Cómo haríamos para limpiar los enlaces que utilizamos para derrotar al Maligno, si viviríamos en la cárcel energética que los mismos demonios habían creado? ¿Cómo lograríamos depurar los mundos trastocados, si los demonios encarnados dominaban todas las actividades económicas, políticas, religiosas, etc? Al terminar la batalla habría mucho trabajo por hacer -si es que lográbamos vencer. Por eso el diseño de esta misión consideró todo, de tal modo que un día Dios le dijo a Ramavaján: armaste un plan perfecto.


Otro enorme riesgo

Uno de los peligros en los que había que pensar era qué pasaría si Ramavaján, al tener tanta rabia, frustración, miedo y todas las energías requeridas para derrotar al maligno, de repente se volteara en contra del Creador; se convertiría él mismo en otro Anticristo y la situación en nuestro universo se tornaría catastrófica. A fin de evitar este escenario, los guerreros encarnados que participamos en este combate seríamos un equipo compacto y multifuncional, con un periodo de quince a veinte años dedicados a limpiar a nuestro líder de sus energías más densas. Por lo mismo, los miembros principales del equipo de ataque sólo somos tres: Ramavaján, Oleg de Olama y yo (Sharover), aunque adicionalmente varias personas vinieron a dar apoyo, destacando la valentía de la hija de Ramavaján -una de sus parejas en cuarta dimensión-, y de Nelluuz, quienes se arriesgaron a quedar contaminadas, acompañándolo en esta misión.


Inicia el calvario

En esta vida tuvimos que encarnar en familias formadas por grandes guerreros -seres pertenecientes algunos al camino banco y otros al contrario. Estos seres estarían contaminados por energías oscuras –como el resto del mundo- y en su compañía aprenderíamos a remar contracorriente una y otra vez. El papá de Ramavaján siempre le ofreció su apoyo y su cariño (precisamente él es otro de los cinco guerreros creados por Dios y fue quien sembró en nuestro líder cualidades imprescindibles que le ayudarían a sobrevivir en el mar de problemas que se le avecinarían). Al abandonar la materia su progenitor, Ramavaján se sintió solo y se dio cuenta que venían tiempos difíciles para él, así lo dijo: desde que me casé (con un demonio, por supuesto) y, al morir mi padre, mi vida se convirtió en una pelea constante; me bajaba de un ring para subirme a otro; todos me atacaban y tenía que convivir con varios enemigos, quienes se dedicaron durante años a poner a mis hijos en mi contra y a generarme un problema tras otro y otro y otro.

Abrumado por lo que ocurría en su vida, en el 2005 Ramavaján pidió a Dios que llegaran personas que lo orientaran sobre lo que estaba sucediendo; fue entonces que nos conoció a Sharover y a Oleg de Olama; nosotros nos sumamos de inmediato a la misión y le apoyamos para hacer trabajos energéticos que le dieran a nuestro líder la energía faltante que necesitaba –siempre gracias a la comunicación que Ramavaján tiene con los Maestros. Un día Sharover y Oleg preguntamos cuál era el trabajo al que vinimos a esa vida, y los seres ascendidos nos dijeron: "es una batalla del bien contra el mal".


Primeros ataques / la iniciación

Pero la situación se estaba complicando mucho en México en esos años (y llegaría a ser tan compleja como la que estamos viendo actualmente). Yo tenía dos amigos, José Ángel (un alma perteneciente al ejército de Miguel Arcángel, quien es el pintor del rostro de Ramavaján y de Sholom en cuarta dimensión) y Paloma (R.I.P.); ambos desarrollaron fuertes enfermedades que los enviaron al hospital. Pregunté si estos dos amigos habían sido atacados por los clanes enemigos y la respuesta fue afirmativa. Ramavaján estaba muy enojado; una noche confrontó a nuestro Creador: Nos mandaste a esta guerra sin fusil y ellos están armados hasta los dientes; por favor, ¡danos tu ayuda! Esa madrugada Ramavaján estaba ensoñando (como lo haría durante los años siguientes) y decía Padre, dame fuerza para combatir a los malignos; dame diez veces la fuerza que tengo; no, mejor dame 1,000 veces la fuerza que tengo. Y entonces escuchó una voz en su interior que le dijo: te vamos a dar 10,000 veces la fuerza que tienes. Esa noche, temblando, nuestro líder recibió mucha energía donde, al finalizar, los Maestros Ascendidos se pusieron a sus órdenes para acompañarlo oficialmente en la misión; sin embargo, a él le costaba mucho trabajo creer que seres del nivel de Sanat Kumara se pusieran a sus órdenes (él sería el general de esta batalla a partir de ese momento).


Inicia la contraofensiva

Ramavaján se movía rápidamente en cuarta dimensión. Un día llegó al cuartel principal de los demonios mayores de este mundo (que se localizaba en una zona cercana a Transilvania, en Europa del Este), en un anfiteatro se encontraban reunidos los principales malditos del mundo, todos vestidos de negro y portando capucha de punta. Agazapado y sin ser visto, escuchaba que el líder de este grupo decía tenemos al mundo a nuestros pies, ni siquiera Dios puede vencernos. Esta declaración fue considerada por algunos de los presentes un decreto fuera de tiempo y, por supuesto, a nuestro líder le irritó demasiado. Sin dejarse ver, jaló un rayo de energía alfa del Cristo y lo proyectó en el recinto; lo que originó una reacción inmediata: ¡nos están atacando, es un ser encarnado el que está haciendo esto, localícenlo! (Nota: Los rayos de energía alfa del Cristo que maneja Ramavaján se introducen en las personas y se quedan en el interior de sus cuerpos y comienza a limpiar las estructuras energéticas hasta que las destruyen; nadie excepto nuestro líder puede quitarlos).

A partir de esta fecha Ramavaján comenzó a realizar ataques con rayos de luz Alfa en sitios de poder oscuro específicos (en tercera y cuarta dimensión). Varios de los trabajos que se relatan en este portal explican cómo los demonios han estado cayendo como resultado de los efectos de estos ataques con energía Alfa del Cristo. Oleg de Olama y to hemos apoyado a nuestro líder dándole ideas para generar cambios en sitios donde hay generadores de maldad, buscando la forma de debilitar a los demonios.

La preparación del Armagedón

El 31 de enero del 2009 los Maestros nos dijeron que hiciéramos una meditación para atraer energía de amor a la Madre Tierra; era una fecha importante porque dos galaxias con el más alto nivel de energía iban a alinearse con la Tierra. Fuimos a Chapultepec y realizamos una meditación muy bonita sin saber que, el principal propósito de la misma, era cargar de energía a Ramavaján, preparándolo para la batalla final. Esa noche, estando cargados con la energía de las dos galaxias, cuando me fui a dormir, comencé a temblar como si alguien me estuviera persiguiendo; sin estar consciente de la situación, no me preocupé y la agitación me dejó dormir a los pocos minutos. Pero a las cuatro am Ramavaján sintió mucho miedo; tenía la sensación de que un viejo conocido lo estaba hechizando.

El momento sublime

En la meditación del día anterior, Ramavaján había comentado que había visto a un gran ser y que le dio mucho miedo. Ilsravé recibió el mensaje a través de una de las personas presentes en dicha meditación, un ser que tenía enlaces con Ilsravé. Confiado por saber lo anterior, el maligno comenzó a atacar a Ramavaján. Sin embargo, al percibir que estaba siendo afectado, nuestro líder puso de lado sus miedos y salió disparado por la conexión que había establecido Ilsravé, entró al Armagedón junto con Oleg y yo, y los tres comenzamos a atacar al maligno. De inmediato Ramavaján cubrió a Ilsravé con la esfera de energía gris que le había enseñado Saint Germain y comenzó a apretarla y achicarla con toda su fuerza. Incluso en esa situación, Ilsravé se burlaba de Ramavaján y le decía: ¿así piensas matarme? pero, al tratar de liberarse, no pudo. Utilizó todo tipo de argucias mentales y energéticas para defenderse, incluso me engañó y yo, Sharover, salí huyendo atemorizado (traicionando a mis amigos, de lo cual no he dejado de arrepentirme estos años). Pero Oleg y nuestro líder resistieron, utilizaron toda su energía más la que escondieron en las fuentes de reserva que habían guardado de manera que, durante una hora y media, fueron achicando la esfera gris cada vez más, aplastando a Ilsravé hasta que éste explotó y lo único que quedó del maldito fue una nube de polvo estelar, con semillas de conciencia diseminadas que no pudieron volver a unirse jamás. Este evento fue bloqueado en el tiempo para que nadie llegara del futuro a cambiar esta historia, y que la derrota de Ilsravé quedara sellada por los siglos de los siglos, Amén.

¡Ohm sha la sa oh hey ye! (¡gloria a muestro líder Ramavaján!)