Guerra de orgullos

Ramavayan traía energías muy fuertes en su inconsciente, mismas que usó para acometer con éxito nuestra misión

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El caballo y el depravado

CDMX, 16/2/2017. Este día que nos reunimos Ramavayan y yo (Sharover), comentó de un vídeo que acababa de ver en Internet: me quedé estupefacto al verlo; en esa exhibición le llevaban un caballo a un depravado sexual, para que le hiciera el amor (el caballo al hombre); ¿a dónde íbamos a llegar como Humanidad, como raza, teniendo una sociedad tan decadente donde se dan este tipo de situaciones, qué iba a ser de nosotros? —manifestó (ver tema relacionado: ¿quieres que baje allí?).


El ejemplo del perro

Entonces nuestro líder platicó de algunas emociones basura que está limpiando en su persona, como la ira y los celos; me dio un ejemplo de cómo es el amor en las personas de luz, comparado con lo que experimentan los demonios: pondré el ejemplo de un perro cuyo amo le pega y luego lo acaricia; el can (que en este caso sería un(a) demonio que está pagando karma) se le escapa, logra huir, pero se encuentra con otro amo parecido. Después de recibir maltratos, finalmente huye y encuentra a un tercer dueño, que es como nosotros (las personas de luz), que lo trata bien, le da cuidados y amor. De la misma manera, cuando tú le das cariño a un demonio, si le das todo tu afecto, cuando le amas de verdad, le rompes el esquema; destruyes cómo está acostumbrado a vivir la vida —explicó.


El orgullo que nos salvó

Entonces platicamos de la inmundicia que él tiene en su departamento: cada vez que llego allí y veo cómo está todo —las montañas de basura y miles de cosas inservibles tiradas en el piso—, me deprimo y me entra una flojera enorme; me duele estar allí por las cargas energéticas que quedaron acumuladas en ese lugar (nota: ese piso sirvió como "acumulador" de frecuencias densas que utilizamos contra Ilsravé). Entonces le pregunté de la energía de orgullo de la que platicábamos hace poco: ese orgullo que tienes, que has mencionado, ¿es un "orgullo que nos salvó"?, ¿qué tan poderoso es? Respondió: imagínate lo fuerte que es que, con dicha energía, destruí al maldito más grande del universo; es muy fuerte. Cuando enfrenté al maligno, usar esa energía me produjo un dolor insoportable, muy difícil de explicar.


Batalla campal marital

Entonces me platicó de su esposa (nota: quien abandonaría la materia en 2019): con ella vivía una auténtica guerra de orgullos, que de repente era desgastante. A veces mejor no nos peleábamos, ya que sabíamos que éramos extremadamente orgullosos; la verdad, no vale la pena debatir porque dejas de vivir cosas bonitas sólo por justificar una jactancia. El orgullo es necedad; tú mamá (refiriéndose a mí, Sharover) y la mía eran personas muy orgullosas. También Oleg de Olama tiene un orgullo muy fuerte; los tres estamos trabajando esa parte —explicó.


Presintiendo algo

Entonces se detuvo y trató de descifrar un mensaje que le estaban dando: de esto que estamos comentando hay que sacar algo… —se detuvo unos instantes; toda esta maraña de orgullos nos va a enseñar que todos los demonios están enlazados. Nuestros Guías nos están queriendo decir que existen enlaces muy poderosos que se crearon por orgullo y que pueden ocasionarnos problemas (posiblemente captó que aún sigue enlazado con su esposa).


La fidelidad

Entonces le pregunté: ¿la vida la tenemos que vivir en pareja? y me explicó que no necesariamente: muchas personas se casan, pero sus parejas están haciendo otra cosa. En este mundo es difícil encontrar una auténtica fidelidad. ¿Y sería bueno que hubiese fidelidad? —volví a inquirir. Sí; para mí así debería ser, pero muchas personas comparten a sus parejas; yo no puedo; si es mío, es mío. ¿Jesús el Cristo era igual que tú aquí en este mundo? —volví a inquirir, y los Maestros dijeron que sí (nota, al parecer, ambos eran del signo Cáncer). A mí me molesta que mi esposa se haya acostado con otro; no puedo quitarme esa emoción, me impactó haber sido traicionado por ella —aceptó.


Otra vez las máscaras

Continuó: seguimos viviendo en una sociedad de máscaras; si te das cuenta, todos tenemos alguna. Hay personas que van por la vida aparentando que son "los niños buenos", cuando en el fondo actúan de manera deshonesta y, como decimos en México, "traen cola que les pisen". Mi esposa salía por las noches a engañarme —reconoció molesto.


¿Y tu máscara, líder?

Entonces le pregunté: ¿cuál es tu máscara, Ramavayan?; contestó: vas a pensar que soy un maldito (lo cual yo ya nos lo había dicho Ashtar Sheran); mi máscara es la venganza —confió; siempre he tenido una sed de justicia, de destruir al mal; pero también le tengo rencor a mi esposa por lo que me hizo. Complementó: mi máscara es ser un juez divino, un verdugo destructor de los demonios y del mal. ¿Y qué puedo sacar de positivo de la relación con mi esposa? Que, para obtener la felicidad, hemos jugado con intereses; todas las personas buscan ganar algo y juegan su partido; ésa es la guerra de orgullos, ver quién destaca más que otros*.


Mi máscara (Sharover)

Entonces comentamos de la máscara que yo traía para la misión: Mefistófeles quiere traerte de esclavo —dijo nuestro líder; a lo mejor otra de tus máscaras es tener una salud perfecta —lo cual es cierto, y continuó: lo que pasa es que, si en la vida anterior fuiste muy noble, en ésta puedes ser un(a) maldito; así van cambiando los aprendizajes de una experiencia a otra; todos estamos participando en una especie de juego de ajedrez. ¿Y cuál es la máscara principal de los demonios? —enfatizó Ramavayan: pues es el orgullo y el poder, lograr hacer lo que se les antoja pasando por encima de otros; yo tenía que traer una energía similar a la que traen los líderes oscuros —contempló, e hizo este decreto: si tu esposa hubiese sido presidenta de la nación, sería igual que Dilma Roussef o que la Tatcher; en el fondo ella es así.


Las reglas de este juego

Estamos en un juego interno y externo —explicó el vencedor del armagedón: es un juego con los demás y contigo mismo; todo se reduce al poder que tienes sobre tu entorno. Por eso ves que las personas "crean sus propias historias", acomodan las cosas para hacerse ver como los "más fuertes", "poderosos", invencibles… todo es porque en el fondo las personas se sienten menos, es su complejo de inferioridad. Y explicó que él vino a combatir el orgullo del mundo "con otro orgullo". ¿Cómo contrarrestas un veneno? —ejemplificó; pues con otro veneno. Si en tu casa se mete una marabunta de hormigas, ¿qué haces? traes a otros animales que exterminen el problema, por ejemplo, un oso hormiguero. Yo traigo un orgullo muy fuerte y, donde chocan dos orgullos, se termina una relación; por eso tratamos de evitar que se enfrenten esas fuerzas; es como si chocaran dos trenes de frente —advirtió.


La parte divina de su orgullo

Le pregunté si el orgullo que nos salvó es una defensa, y dijo: mi orgullo incluye amor y valentía; el que traen los demonios no; mis ideales son justos y rectos y nadie puede quitármelos; tengo bases firmes, que los malditos no traen. Es un orgullo de verdad, no hay mentira en él. La soberbia de los oscuros no la pueden sostener porque su historia es una leyenda de mentiras; la mía, una historia de verdades. Los demonios siempre van a defender historias falsas; no tienen ni el valor ni la inteligencia para sostener sus argumentos.


La relación con nuestras esposas

Continuó relatando: nuestras esposas vinieron a esta vida con un objetivo en mente: destruirnos a ti, a mí y también a Oleg. Sin embargo, al descubrir sus engaños y ponerlas en evidencia, ahora se quedaron solas. Su odio ahora se va a ir contra ellas mismas. Se van a quedar sin familia y sin una vida feliz. Han hablado mal de nosotros a nuestros hijos pero, cuando ellos se den cuenta de la verdad, van a pagar todo lo que dijeron e hicieron.


Sergio Mayer

Entonces habló del actor Sergio Mayer, con quien Ramavayan ha participado en varias filmaciones: ese Mayer tiene una máscara; por un lado pone una cara y, en realidad, tiene otra; le comenté a mi esposa de esta persona y me dijo: "siempre está sonriente, es muy buena gente"; sin embargo, en las grabaciones siempre lo ves enojado. Su máscara es engaña-tontos; les platicaba a los demás extras una historia maravillosa que él mismo había inventado; es decir, utiliza la faz que le va conviniendo —informó.


Un mundo de enmascarados

En nuestra sociedad existen muchas máscaras que son falsas —continuó el vencedor del armagedón: ves a las mujeres que participan en las telenovelas y pueden cambiar su máscara natural por una de bruja, de guapa o de virgen; son excelentes actrices. Ahora habló de otros grupos sociales: en la iglesia católica —poniendo otro ejemplo— todos sus participantes "son unos santos"; si una persona de este mundo tiene diez máscaras, en vida pretende inventar diez historias diferentes. Cualquier persona que veas en la calle, incluso quienes piden limosna, pueden manejar una variedad de máscaras totalmente diferentes. En este mundo todo es falso, nada es real; observa a tus hermanos y reconoce cuántas personalidades tienen en realidad —recomendó.


El padre de Mixquic

Entonces platicó del sacerdote que me invitó a trabajar en Mixquic: ese cura puede manejar también varias máscaras diferentes: la de santo, la de negociante, la de padre de familia, en fin, a menudo los sacerdotes se saltan muchas de las reglas que ellos mismos pusieron; ¿cómo pueden decir que son "personas buenas" si se pasan por el arco del triunfo todas las normas que existen? Ahora habló de Enrique Peña: es otra persona que maneja varias caretas; se fue a España y un mexicano que reside allá —quien conocía sus tretas— lo increpó y le gritó: "eres un ladrón y asesino"; ¿qué hace un demonio cuando lo desenmascaran en otra parte del mundo? ¿dónde puede esconderse? Anteriormente los políticos creaban confusiones para esconder sus fechorías, pero ahora con las redes sociales eso se está conteniendo; antes las máscaras eran un instrumento perfecto (del camino oscuro) para lograr una manipulación efectiva; ahora ya no les sirven.


Se caen sus caretas

Explicó de un escándalo reciente: es como con el hijo del secretario de Hacienda, quien aparentaba ser una persona muy recta, pero le descubrieron varias tranzas a su familia y eso tiró por el suelo su careta y su reputación. Los cambios que hemos efectuado a la energía del orbe, están produciendo que se les desvanezcan sus facetas artificiales —señaló.


Divide y vencerás

Los demonios impiden la unión de las personas —explicó nuestro líder; les gusta generar discordia y división; he visto cómo han sido capaces de destruir una relación sana de dos personas que se aman; así son los demonios, con su estrategia "divide y vencerás" generan confusión y separan a la gente aunque sean hermanos (así lo hacía Ogipter con enorme éxito). Cambiando sus máscaras de víctima a chismosa y de sediciosa a juez, podían destruir relaciones sólidas y generar provecho para sí mismos y seguir controlando a las familias o a grupos de personas; se robaban su dinero o se quedaban con sus propiedades y, finalmente, obtenían lo que todos los demonios añoran: el poder.


Una fuerza infalible contra las máscaras

El amor es lo único que puede destruir a una máscara —aseveró Ramavayan; aunque los demonios pretendan separar a dos personas que se tienen un amor verdadero, ¿cómo les destruyes su vida si se aman? No puedes, al amor verdadero nunca lo puedes separar ni vencer. Con las máscaras, los malditos lo que tienen es un preudo-amor con enlaces neuróticos y emociones oscuras que no son fuertes; los separas fácilmente. Decretó: el objetivo de nosotros en Gudai-Shambhala es ayudar a la gente a destruir sus máscaras que les generan discordia y confusión.


Otros tipos de facetas

Comentó acerca de otras caretas que existen: los efectos de la economía y los movimientos financieros que se dan a diario en el orbe son otro tipo de máscara. Las bolsas de valores no son sino caretas que sirven para generar confusión y controlar lo que se produce y genera. Todo el sistema financiero no es otra cosa que una enorme distracción que impide percatarnos que hay un grupo de ladrones queriéndose quedar con todo. Tenemos que destruir esas máscaras económicas para instaurar el Orden Divino y que aflore la "verdad real y específica" (fue el término que le dieron los Maestros para referirse a una "verdad planetaria"; nos dijeron que tenemos que hacer una meditación para instaurar la verdad real aquí en el planeta).


Creando un edén aquí en la Tierra

Para concluir la sesión, Ramavayan explicó: en nuestro mundo debe prevalecer la economía real y el amor real; un orden de cosas que esté basado en la verdad, no en las mentiras de los demonios y sus máscaras. Tenemos que instaurar el "orden de la verdad". Para crearlo, puede ayudar un verdadero amor con una pareja que sea de luz. Mi historia es un relato de amor con quien me toque estar, logrando fluir sin apegos y sin miedos; aunque alcanzar la perfección en este orbe resulte casi imposible —reconoció.

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* Como nuestro mismo líder ha dicho en otros temas, este orgullo "que nos salvó" podría tener una parte de engaño.

Temas relacionados: combatir el fuego con el fuego y Ustedes no son tan blancos como piensan.