Ustedes no son tan blancos como piensan...

Cuando los Maestros Ascendidos dijeron: "Haz el mal para recibir el bien; esto es lo que dicta el Orden Divino", nos quedamos boquiabiertos, ¿a qué se estaban refiriendo?

Otro importante trabajo energético

CDMX, 12/3/14. Este día nos reunimos para seguir limpiando nuestras , por lo que salimos de casa de Ramavaján rumbo al parque Siglo XXI para realizar otra meditación la cual -como siempre-, sería un trabajo de limpieza personal y, a la vez, de la energía que nos conecta con nuestra realidad.


La tortería del diablo

Al reunirnos comienzan a activarse los enlaces energéticos que compartimos –lo cual sucede para que podamos trabajarlos-, y eso nos da mucha hambre. Así que decidimos pasar a comer algo antes de meditar; a menudo los requerimientos energéticos que demandan estas meditaciones son impresionantes. "Vamos a pedir una torta, se me antoja eso" –le comenté yo, Sharover, a Ramavaján, previniendo que íbamos a requerir de una gran cantidad de calorías. Nuestro líder me condujo a un extablecimiento conocido, cerca de esa zona. Pero, sin advertirlo, ese expendio en realidad parecía una especie de cueva; allí adentro la energía se sentía densa; había demonios en el mostrador, demonios en la caja, demonios en la barra comiéndose sus enormes panes junto a otros demonios quienes también masticaban su alimento como si estuviesen engullendo partes humanas; esa imagen era extraña pero, inconscientemente, es como si estuviésemos presenciando una aquelarre demoniaco (como tantos que ocurren en nuestro mundo sin que lo advirtamos). En un instante, en medio de vociferaciones como: "¡quiero una torta de huevo con chorizo!", de repente advertimos que, para ellos, nuevamente nosotros . Nadie nos veía o, lo que era peor, no se fijaban en nosotros. Ramavaján, un tanto desesperado, me increpó: "Pide nuestras tortas a la señora, porque no te ha visto".


Historias retorcidas

Mientras aguardábamos a que nos entregaran nuestros alimentos, en la tv estaban exhibiendo una serie cuyo nombre se traducía como “Historias Truculentas” o “Historias Retorcidas”. Era un programa de misterio que narraba la historia de un demonio (un asistente del diablo) quien se dedicaba a llevarle almas a Satanás. A los interesados en obtener la gloria, a cambio de cumplirles su deseo tenían que entregarle su alma al Diablo (un cuento no poco común con las almas pactadas que abundan en nuestra realidad). Pero en este capítulo, el reclutador conoció a una chica muy astuta, quien pronto buscó la manera de sacar ventaja. "¿Cuál es tu mayor deseo?" –le decía el mefisto a la muchacha, y ella contestó: "Deseo que me lleves a conocer a tu jefe, eso es lo que más quiero". Cuando bajaron al infierno, el mefisto no quería entrar en la cueva de Satanás –"no sabes lo que es capaz de hacer este ser, no me hagas llevarte hasta su cuarto", y la muchacha le contestó: "Si no me muestras a tu jefe, no hay trato, no te entrego mi alma" (y allí terminó la historia).


Al salir del restaurante

Después de ver tan extraño capítulo y de haber engullido nuestros alimentos –no sin cierta indigestión-, nos quedamos con un sabor amargo… "¿qué nos están queriendo decir los Maestros al mostrarnos esta historia?" –nos preguntábamos. "Esto tiene que tener alguna relación" –decía Ramavaján, sintiéndose extrañado. "No es posible que veamos cómo una muchacha puede tener mayor influencia que un mefisto, incluso para burlarlo, ¿esto qué significa?". Y se sentía confundido, además porque la noche anterior falleció uno de sus tíos a quien él más admiraba -por todo lo que le había ayudado a él y a su familia.


Cuidado con lo que preguntas

A medida que caminábamos lejos de la tortería para dirigirnos al parque, yo también me sentía confundido y algo mareado. "También percibo que nos están queriendo decir algo. ¿Por qué estábamos rodeados de tantos demonios y luego nos pusieron una película de Satanás, ¿acaso…?"... Y me quedé pensando sin poder terminar la pregunta. Los Maestros me interrumpieron a través de la conexión de Ramavaján: "ten cuidado con lo que estás a punto de preguntar, no sea que te metas en un problema", y me quedé más extrañado aún, porque percibía algo y no sabía qué era. Entonces pregunté, no sin cierto temor: "¿existen personas que no sean ni buenas ni malas?" Y a Ramavaján le dijeron que sí. "una de esas personas era mi tío, el que acaba de fallecer" –dijo. Pero ese mensaje nos confundió más. "No sé cómo explicarlo, pero me están diciendo que mi tío era una persona que no estaba ni en el bien ni en el mal, era un ser ´intermedio´; esto no tiene lógica pero, al parecer, hay seres que son un ´puente´ o enlace entre una realidad y otra, entre el bien y el mal, y él era uno de ellos".

Entonces me animé a hacer la pregunta que me torturaba: "Entonces, ¿nosotros qué tan blancos somos?". Y la respuesta de nuestros Maestros nos cayó cual balde de agua fría: "Ustedes no son tan blancos como piensan".. Y nos quedamos sorprendidos pero, al seguir caminando, entendimos que lo que estaban diciéndonos con el capítulo de TV de la cafetería tenía relación con la meditación que íbamos a realizar, estábamos sacando de nosotros parte de la maldad que aún teníamos.


Aún hay más

Más sorprendidos nos quedamos cuando los Maestros le dijeron a nuestro líder: "Haz el mal para recibir el bien; esto es lo que dicta el Orden Divino". Ramavayán se molestó de inmediato: "¿qué clase de comentario es éste?" Y de inmediato dijo a manera de reclamo: "Seguramente ése fue Saint Germain, es típico de él darnos acertijos para sacarnos de balance". Y Ramavaján entonces comentó que, después de que le dan mensajes tan fuertes como éste, a menudo él se pasa toda la noche dándole vueltas al asunto y no puede dormir. Por lo que volvió a preguntar -tratando de evitar otra velada sin descanso: "¿Qué quieren decir con eso que me están diciendo de que ´hagamos el mal para hacer el bien´?”, pero nuestros Guías Espirituales mencionaron que ésa iba a ser nuestra tarea, entender a qué se estaban refiriendo.


Las capas (o etapas) de nuestra misión

Yo había tenido una semana difícil y, como en ese momento estábamos sacando mucha energía sucia, desesperado, pregunté: "¿Pues cuántas capas tiene nuestra misión?" Y los Maestros me respondieron: "diez". "¿Y en qué capa del trabajo vamos?" –volví a insistir, y mencionaron que estamos “en la capa 6”.


Una vida de lucha continua

También habían sido días difíciles para Ramavaján. Así como en otras meditaciones, comenzó a hablar para intentar sacar de su campo energético una serie de temas que le estaban atormentando en esos días. "Nada más me casé y fue entonces que comencé a tener problemas por todas partes" –expresó con cierto dolor. "Y nada más se murió mi padre, y yo sabía que todo se iba a poner en contra mía; él fue una gran ayuda para mí, me apoyó cuando tenía que defenderme de los continuos ataques de mis hermanos, de mis tíos y de mi propia madre. Yo despertaba por las mañanas y, tan pronto abría los ojos, comenzaba a defenderme de todos” –me decía tratando de sacar esas emociones atoradas. "Y tú eres testigo de cómo la gente me echaba pleito, incluso tú me viste en mi tierra, donde una vaquilla quiso atacarme y casi me aplasta de no ser porque la enfrenté y se hizo a un lado. Toda esta situación -que para otros a lo mejor es impensable-, para mí siempre fue una realidad de todos los días; vivía en un mundo de demonios donde no comprendía por qué todos estaban en mi contra, se burlaban de mí sin que yo siquiera volteara a verlos; y a cada rato enfrentaba peleas y situaciones contra gente que quería lastimarme".


Los 300

En ese momento nuestro líder comenzó a platicar de una serie de TV que le impresionó mucho: los Espartanos: "Tenían un ejército invencible" -dijo, "que antes de atacar al enemigo se ponían en fila horizontal, se tomaban de los brazos y se lanzaban hacia los contrarios con una organización tal y con tanta fuerza, que 300 soldados eran capaces de derrotar a un ejército de 10,000" -expuso emocionado. "De alguna manera era lo mismo lo que yo vivía a diario, tenía que defenderme como los espartanos, todos estaban en mi contra; me bajaba de un ´ring´ y, al llegar a casa, de inmediato tenía que subirme a otro. Y en determinado momento le decía a mi mujer: ´¿qué te ocurre, por qué me atacas?´, por lo que yo no descansaba, todo el tiempo estaba en alerta y tenía que vivir todos los días defendiéndome" (ver tema ).


De película

En ese momento platicó de una película (que al parecer se llama "Diario de una Pasión" ), donde un viejito quien vivía en un asilo de ancianos, tenía que soportar el mal carácter de su mujer, que sufría de Alzheimer. Explicó Ramavaján: "Cuando sus hijos le dijeron a su padre ´¿y por qué no abandonas a mamá?´, él les contestó: ´¿y a dónde más iría? Ella es mi hogar´… Al escuchar eso yo me puse muy triste, me di cuenta de que no tengo un hogar, no tengo alguien de quién decir: ´ella es mi hogar, aquí es donde pertenezco´…"

Y se sentía apesumbrado, recordando todo lo que ha sufrido, y continuó expresando: "¿De qué me ha servido toda una vida en la que me la he pasado defendiéndome de todos y sin confiar en nadie? ¿De qué me sirve esto?, de nada. ¿Dónde he quedado yo? Toda esta situación y el tener que soportar a gente que no me ama, me tiene confundido. ¿Dónde está mi casa? ¿A quién más hay que combatir? Todo lo que nos pidieron ya lo hicimos, ¿ahora dónde está lo que quiero? Ya destruimos al mal, ¿y ahora qué sigue? Estamos perdidos". La confusión de todas las emociones que estaba liberando le tenía conmocionado: "La muerte de mi tío y la película que vi me consternaron. ¿De dónde soy yo, dónde está mi familia, mi verdadera familia? ¿Tengo una familia? A lo mejor es una familia cósmica la que tengo, pero aquí abajo, en esta realidad, ¿qué tengo?" .

Y continuaba lamentándose: "Sí, tengo a Raymundo (un buen amigo), tengo a mis hijos, te tengo a ti, Sharover, tengo a Oleg… ¿pero qué estamos haciendo en esta dimensión? Analizo su vida, algunos han sufrido mucho; si en tu propia casa tu madre o tus parientes son demonios, te hacen pedazos; así le ocurrió a Raymundo, por muchos problemas que vivió quedó emocionalmente destrozado. Por eso te digo que en este mundo no hay hogares, todo se da por interés, siempre hay una condicionante o alguien que quiere abusar de ti. El amor lo tienen secuestrado. ¿Qué es lo que buscmos? A lo mejor ser libres de todo este sufrimiento"...

Y volvió a retomar el tema: "Cuando estoy contento, las cosas están bien y todo sale bien. Pero en estos momentos estoy triste y es porque me falta algo. Años y años de estar preparando esta misión, ¿y qué ganamos? ¿Qué perdimos? A veces los Maestros tienen miedo de que yo ´mande todo al diablo´. Pero la verdad aquí abajo, en este campo de batalla, es que no sabemos dónde está lo que realmente nos hace ser felices. No sabemos a dónde iremos después de esto, ni sabemos lo que vendrá".


Sin consuelo

Y los Maestros le comentaron: "Estas emociones que estás liberando son una confrontación contigo mismo, es para darte cuenta que en esta dimensión todo estaba muy mal. Estabas extraviado" –y Ramavayán les contestó: "Pero por qué hasta ahora, después de la victoria sobre el mal, me siento peor?". Y dijo refiriéndose a Gudai-Shambhala: "Tan sólo somos 3 estúpidos perdidos en el espacio".

Y para tratar de alegrarlo, nuestros guías espirituales le comentaron: "Pero gracias a todo el esfuerzo que hiciste, hoy día varias personas están resurgiendo, están logrando liberarse de energías que anteriormente era imposible desprenderse; está regresando lo bueno". Pero Ramavaján se sentía mal y no podía ver lo amable de esto. "Aparte de tener a mis hijos, ¿qué puede haber de bueno en lo que estoy viviendo? ¿Cuál ha sido la finalidad de toda esta misión que se nos está haciendo eterna? Estamos dentro de un nido de culebras malditas, vamos a destruirlas todas, ¿y luego? ¿a dónde vamos a llegar? Se acabarán las culebras venenosas, ¿y luego? ¿qué va a ocurrir?".

Y los Maestros le dijeron: "Vas a tener muchos amigos y amigas", pero Ramavaján se enojó: "Esas son tonterías, no van a quedar ni amigos ni amigas vivas, todos los seres del planeta están contaminados de maldad, no va a quedar nadie" -les decía, y seguía insistiendo: "Ya le asestamos un duro golpe a la maldad, ¿y luego qué va a haber? Son 32 años los que faltan para pasar por las puertas de la Ascensión, a mis 87 años ¿qué voy a disfrutar?" Y nuestros guías le dijeron "vas a estar haciendo mucho el amor", pero él no creía en nada. "¿Y luego?" –volvió a insistir. "El universo no tiene sentido. ¿Nos vamos a ir hacia arriba, y arriba qué hay?". Y los Maestros le decían: "es como las plantas, siempre están creciendo y hay muchas personas que están evolucionando espiritualmente", pero él les reprendía: “¿cuántos son los que están ´resurgiendo´ gracias a todo el esfuerzo que hemos hecho?" Y nuestros Guías Espirituales le comentaron: "30 personas", a lo que Ramavaján se burlaba: "vamos de gane. ¿Tanto esfuerzo sólo para 30 personas?". Y se reía, pero Saint Germain le dijo: "pues aunque te parezcan pocas, esto está muy bien, nunca antes se había logrado" (Nota: Al día siguiente Ramavaján le pediría a Dios que la energía se manifieste de otro modo, "para que sean miles de personas quienes mejoren y logren su crecimiento espiritual, no únicamente 30").


Entre otros temas

A lo mejor para descansar de las sensaciones que tenía en el momento, Ramavaján cambió de tema y platicó de la difícil situación económica que se estaba dando en esos momentos en Europa. "Percibo que su crisis apenas está arrancando" -externó. Dio también la noticia de que "muchos extranjeros vendrán a México con recursos para invertirlos", aclarando que quienes vengan a nuestro país sólo para robar (para someternos y abusar de nuestros conciudadanos) "mejor que se vayan de aquí y nos dejen su dinero".


La explicación

Entonces descifraron esa paradoja que habían dicho al principio: "Haz el mal para recibir el bien, eso lo dicta el Orden Divino": "Esto quiere decir que, a fin de obtener el bienestar económico, personal, familiar, etc, primero debieron limpiar su mal para hacer el bien. Su mal es su bien, sólo así se van a poder limpiar de todas las emociones oscuras que aún traen, para poder llegar a ser mejores seres espirituales; esto es una metáfora de lo que vinieron a hacer aquí en la Tierra, a destruir todo lo malo para poder lograr componer las cosas. Ustedes vinieron a vencer al Ilsravé utilizando energía de maldad, sólo usando una fuerza oscura pudieron vencerlo; a eso nos referimos cuando decimos: ´Haz el mal para recibir el bien´ y Ustedes han estado haciendo el bien atacando todas las estructuras malignas con esos residuos de mal que llevaban dentro". Y confirmaron: “Ustedes estén tranquilos; todo está bien, todo en el mundo está mejorando, aunque a veces no lo crean”.


Trabajo próximo

Entonces comentaron de un futuro trabajo que realizaríamos , además de otro que haríamos . "En esos trabajos van a tener que capturar energía de destrucción para poder partir el cerro en dos" -dijeron.


Los locos son los cuerdos

Hicimos una meditación breve, porque gran parte de la labor de este día era platicar y sacar muchas de las energías que se nos estaban presentando a nivel consciente. En eso Ramavaján volteó a verme y me dijo: "¿Y no será que tú y yo estamos locos?" Y reímos, y le dije a mi hermano y Maestro: "Seguramente", y nos burlamos de nosotros mismos sin tomarnos muy en serio.


Energía que entraría a la Tierra en 2016-17

Ramavaján comentó: "en 2016 y 2017 va a venir una energía cósmica que va a ser muy importante en todo el proceso que estamos produciendo. Las purificaciones de esos dos años van a ser espectaculares". Y dijo: "este mundo es un asco, a menudo me la paso viendo mucha gente desalineada, que viven una existencia sin sentido, y no entiendo por qué esta visión me confunde tanto".


Para finalizar

Entre otras peticiones que hicimos en este extraño pero interesante día, nuestro líder solicitó "que se le termine la energía a los demonios, para que abandonen este mundo más rápido". Y otro tema que se mencionó es que las ascensiones del 2056 son las que van a dar la fuerza para el crecimiento espiritual y tienen que ser en el Valle del Anáhuac (CDMX), aunque Ramavaján las puede cambiar a otro lugar.