Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 26/7/2017. Me reuní con Ramavayan hoy y decidimos meditar para purificar nuestros enlaces con los canales de energía del dinero, con la determinación de acceder a fuentes de recursos acordes con la luz. Dicho de otro modo, sería una concentración para desenlazarnos de los canales malos u oscuros de los recursos financieros y enlazarnos con los buenos —convenimos.
Comenzamos a platicar y nuestro líder comentó: a menudo dudo en gastar; me cuesta trabajo soltar los recursos; necesito cambiar esa parte; tengo que aprender que, lo que se tenga que gastar, que se gaste. En mi caso (Sharover), mi problema es que no ahorro; lo mío nunca ha sido acumular y, con frecuencia, comparto los recursos que tengo (aunque mi prioridad es atender a las necesidades de mi familia). En la reciente concentración que hice con Patricia —interrumpió nuestro líder—, la botella de Chartreuse que compré salió cara pero, como nuestra compañera dijo que ese licor contiene veinticuatro hierbas que sirven para sacar la basura energética del cuerpo, pues no dudé en aceptar el experimento —explicó, y reconoció que se puso "muy alegre" con el licorcito.
Me señaló los propósitos de lo que haremos hoy: si tenemos una "línea del dinero" —propia de Gudai-Shambhala—, pues entonces pediremos a Dios que se active; si hay algún poder o línea del dinero que hayamos prestado a otros mientras efectuábamos nuestra misión, pues entonces que nos sea devuelta esa frecuencia y, si alguien nos regresa las fuentes que controlan al dinero del orbe, entonces que nos lleguen limpias, sin problemas ni karmas —requirió, y añadió que debemos dar gracias de que fuimos aceptados por este planeta, la madre Tierra, que nos recibió amorosamente y nos ayudó a cumplir nuestro cometido —reconoció; ella nos ha proporcionado todo lo que hemos necesitado.
Después de cerrar nuestros ojos y prepararnos para meditar, comencé a "guiar" la meditación —mientras nuestro líder movía la energía desde el etéreo —como lo hace siempre. Al terminar esta relajación, explicó: abracé al planeta; le puse encima una estrella de cinco o seis puntas —no recuerdo exactamente— y pedí abrazar su núcleo; de pronto lo rodeé y me fusioné con éste. Debido a que soy un loco bien "jambado", cuando estaba abrazando el centro hirviente del orbe, le dije a Gaia: "a ver, derríteme", pero no pasó nada, aunque sentía mucho su calor. Entonces le dije algo como esto: "para subir tu vibración, tu frecuencia, necesitas de mi energía; no puedes subirla tú sola, y yo no puedo bajar la mía. Al terminar de hacer la concentración, escuchó: bienvenido a la Tierra y agradeció a nuestra casa el habernos dejado llegar a efectuar nuestro cometido desde aquí. Entonces reflexionó: tenemos que aprender a disfrutar de la vida, esto es un juego y ya nos está yendo mejor —aseveró.
Para terminar la reunión, Ramavayan me comentó que hace dos días estuvo trabajando en una filmación y que todo salió muy bien. Recientemente me he percatado de que los trabajos que hago en las grabaciones van más en orden; la producción no se tarda tanto en preparar las escenas y, en general, todo se acomoda para mi beneficio. Recientemente me he percatado de varias "coincidencias": si hablo o me acuerdo de alguien, éste (o ésta) a los pocos días aparecen —refirió.