
Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 16/8/2015. En estos años hemos efectuado muchas concentraciones para hacernos de energías que necesitamos o para quitarnos frecuencias que ya no requerimos, pero que sirvieron a los objetivos de nuestra misión. En esta ocasión nos encontrábamos trabajando en una filmación en San Ángel y, al terminar de grabar, nos fuimos a meditar a la plaza de San Jacinto.
Al sentarnos en una banca del parque y comenzar a relajarnos, preguntamos a los Maestros Ascendidos: ¿tenemos alguna obstrucción energética u obstáculo que convenga retirar de nuestros cuerpos en estos momentos? y dijeron que sí: los "grilletes de África" —transmitió Ramavajan; son cadenas o ataduras que nosotros mismos pusimos, que sirvieron para no salirnos de nuestro plan de trabajo, pero que ya no necesitamos —aclaró. Fue entonces que cerramos los ojos y nuestro líder se encargó de quitarnos esos hierros energéticos.
Al estar integrando la energía generada en el trabajo, nuestro líder comentó que, en estos momentos, lo que más le interesa en su vida es que su hija gane el concurso de belleza en el que está participando y que podamos concretar el negocio que estamos planeando con mi jefe (Zeus). Entonces acompañé al vencedor del armagedón a la parada del autobús y me regresé caminando a casa, ya que no me encontraba lejos.