Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 2/7/2014. En cuanto nos vimos hoy, decidimos ir a meditar para limpiar unos enlaces que tenemos con Alaska, con los cuales se controla la llegada de dinero para nosotros (eso fue lo que nos informaron). Ramavayan alcanzó a percibir que existe un foco de confusión en esa zona y también hay "energía de limpieza" involucrada, además de que tenemos que quitarnos basura emocional que aún tenemos de inflexibilidad, miedo, odio, depresión y tristeza. Sin esperar mucho tiempo, llegamos al Jardín López Velarde y nos sentamos para concentrarnos; a los pocos minutos nuestro líder ingresó a los campos etéreos y pudo detectar enlaces que provenían de esa parte del orbe: los destruí por completo —anunció. Para esta meditación le dieron a Ramavayan el “mudra de Dios” (una posición de las manos que genera energía divina, aunque en estos momentos no recuerdo cómo era).
He estado muy preocupado por el dinero —comenzó a decirme nuestro líder al terminar la meditación; pero me doy cuenta que, en otros planos, también tengo esa preocupación. Y preguntamos a los Maestros: ¿qué energía o frecuencia necesitamos manejar para lograr negocios exitosos a pesar de los demonios que tenemos cerca? Luego les decimos —respondieron los Maestros, pero necesitan seguir rezando y pidiendo opulencia. Ramavayan dijo: rezamos mucho, a diario, ¡y no ocurre nada! —reclamó.
Nos fuimos a caminar y advertimos que teníamos unas sensaciones de tristeza que nos están afectando. Entonces nuestros Guías dijeron: Ustedes sí van a poder lograr hacer los negocios que están planeando, sobretodo el de las moscas y los imanes, pero recomendaron que los vayamos visualizando con detenimiento: reflexionen sobre cómo van a implementarlos —recomendaron.
Entonces detectamos que traemos una energía o capa energética que nos rodea y no nos deja avanzar. Ramavayan trató de quitarla y, después de un rato, inquirió: ¿nosotros pusimos esas obstrucciones? Nuestros Guías explicaron: hay dos principales, una la pusieron Ustedes para cumplir los propósitos de la misión, pero la otra se la pusieron los demonios; desgraciadamente, después de un tiempo ambas se enlazaron —lamentaron.
Entonces preguntamos: ¿cómo podemos incrementar nuestros recursos financieros y económicos? y dijeron: usen la física emocional. De inmediato reviramos: ¿y qué es eso? ¿es generar una alquimia? —y respondieron: consiste en orientar las partículas del cuerpo para que se genere un cambio en esta realidad; el cambio que tienen que lograr es emocional; los juegos de azar no existen. Esto es similar a lo que dice El Secreto, hay que desarrollar una emoción en la siguiente dimensión y, cuando la hayas creado, la bajas a la tercera dimensión y eso que desearon en el plano superior se les dará en su realidad —dijeron.
Interesados, continuamos preguntando: ¿qué emoción debemos generar a nivel del etéreo? pero aclararon: primero tienen que desarrollar un concepto, idearlo bien; deben meditar y reflexionar sobre eso que quieren y, cuando tengan bien conformada su imagen, entonces la bajan a nivel del corazón y allí la desean aún más. Para lograr una creación mental en ese centro energético primordial, tienen que pedir: "que llegue a mi cuerpo físico esto que quiero", y entonces eso que crearon se hace terrenal; pero el tiempo en el que se va a manifestar ese deseo puede variar y dependerá de la fe que tienen; eso aumentará la velocidad de manifestación del objeto.
Entonces nuestro líder reflexionó: siento que tenemos que generar un campo físico-magnético con el deseo que queremos ver realizado —explicó. Ese campo es el que genera una emoción verdadera; entonces sentimos que regresa la emoción y allí entra la realización o la verdad de ese deseo, para que se lleve a cabo. Y pregunté a través del canal de comunicación de Ramavayan: ¿qué nos recomiendan que deseemos? Dijeron: pidan dinero no real; entonces bajen esa emoción a hara.
Ramavayan entonces meditó e hizo un esfuerzo muy grande, tanto, que le dolió el centro del poder: el bazo. Los Maestros le indicaron: para mayor efectividad, este deseo se puede bajar al bazo y, desde allí, subirlo nuevamente al corazón; y, para finalizar, se vuelve a regresar a hara. Nuestro líder exclamó: está muy difícil que alguien haga todo esto. Sin embargo, conociendo su capacidad en el manejo de la energía, le dije: ¿y tú lo hiciste bien? entonces contestó: sí, me dicen los Maestros que yo sí lo pude lograr.
Continuamos preguntando: ¿este trabajo va a quitarnos el campo negativo que traemos? Y respondieron que sí; entonces Ramavayan comunicó: me dicen los Maestros que estamos muy cerca de recibir opulencia, pero había que romper primero la barrera energética que pusieron en Alaska. Volvió a concentrarse para mover energía en el etéreo y, emocionado, repitió el mensaje que le estaban dando nuestros Guías Espirituales: ¡ya está! ahora los elefantes de la desgracia caerán sobre Alaska. La riqueza material y espiritual regresarán a ti, tú que eres el ser supremo de las selectas dimensiones. El oro y la profusa vanidad pelearán ante ti por el desarrollo de la vida y la riqueza espiritual, monetaria y de equidad, amén.
Ante el mensaje tan elocuente y presintiendo que lo que acababa de ocurrir era importante, pregunté si éste era un día especial y dijeron: es muy importante en el desarrollo de las grandes nubes de energía negativa y positiva que el mundo necesita para la libertad, la realidad y la creencia en su felicidad. El desarrollo de los demonios está en caída, porque ellos no tienen la capacidad de cambiar sus energías como Ustedes —decretaron.
Y como a veces nuestro líder hace cosas que yo no alcanzo a percibir, al terminar la sesión de hoy los Maestros le dijeron: en el trabajo que acabas de realizar, efectivamente pasaste un deseo de una dimensión superior a éstya —concluyeron.