
Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 8/8/2016. Debido a que hemos estado depurándonos energéticamente en días recientes, hoy que nos reunimos pregunté a los Maestros: ¿cuánto tiempo le toma a una persona contaminada de nuestro mundo quitarse las cargas energéticas que nos puso el anticristo? Y la respuesta fue: doscientos años de terapia intensa. Tratamos de aclarar el punto: ¿son doscientos años los que alguien tiene que estar sufriendo y purificándose día y noche para quitarse todas sus emociones basura? Y respondieron afirmativamente.
Ante esta información -que se me hacía difícil de asimilar-, comenté: ¿entonces cómo va a sanar toda la humanidad? Y Ramavajan respondió: si no sanan; se van a morir. En mi caso, que siempre me he interesado por la sanación, se me hacía difícil entender esto: ¿y entonces qué hacemos aquí? -dije a manera de reclamo. Nuestro líder comentó: ya no preguntes tanto, hay que continuar trabajando en nuestros aspectos personales, dándole siempre hacia adelante.
Le pregunté qué tanto nos falta en nuestros procesos de purificación personales (Gudai-Shambhala) y los Guías Espirituales dijeron: a Ramavajan sólo le falta un año más; Sharover aún tiene que purificarse tres años y a Oleg de Olama le faltan cuatro* (esto a Ramavajan se le hizo poco tiempo).
Los Maestros entonces dijeron que hay siete niveles o escalafones que tenemos que ascender. En el primero, están todas las personas (incluyéndome a mí, Sharover), peleándonos unos contra otros, pagando karma, etc (hay muchos demonios en este nivel evolutivo). En el nivel 2 está Ramavajan, quien dijo: en este segundo nivel ya no hay tantos demonios, son menos, por lo que era muy importante que ascendiera al segundo nivel. Explicaron que, en los niveles 3 al 7 hay cada vez menos seres, pero si nos esforzamos mucho iremos subiendo paulatinamente, a medida que vayamos purificándonos.