
Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
VERACRUZ, 12/11/2015. Pocos días después de la celebración del Xantolo, Ramavajan me comentó que sigue interesándose mucho en esta celebración que se da en la región huasteca de nuestro país.
A nuestro líder le llegó este mensaje: la celebración del Xantolo la generó un chamán muy importante, quien ya sabía de la existencia del portal en esa zona. En realidad, fue un grupo de seres de elevado nivel de consciencia quienes dieron la idea —transmitió. Eran cinco los magos quienes planearon esto; ellos depositaron a una persona para que creara la música que se utiliza, aunque el objetivo principal era abrir el portal durante la celebración de las fiestas. Lo de los disfraces y las máscaras que portan los danzantes fue para darle colorido a la festividad; querían que todo el asunto de la partida de las almas fuese algo divertido, no doloroso —explicó.
En la conmemoración —continuó Ramavajan, se busca producir alegría, por eso dicen que el Xantolo es "donde la gente baila, ríe y llora con los muertos"; es una tradición muy especial que data del año 1800 a 1850 aproximadamente. Estos cinco elegidos, quienes crearon y mantuvieron esta fiesta, eran huastecos; ellos producían una energía muy poderosa. Cuando los trajeron aquí, a esta zona veracruzana, tenían dicho objetivo: hacer un trabajo de pureza de amor, un baile que, si se lograba conjuntar de la manera adecuada, generaría una explosión de cariño que contagiaría a todos los amores del resto del orbe. Ese amor es el santo grial, una felicidad sin igual, sin mentiras ni engaños.
Concluyó de este modo nuestro líder: pero como hemos dicho en otras ocasiones, todo fue desvirtuado y poco a poco se fue perdiendo esta tradición, se fue olvidando su verdadero significado. Al anticristo no le convenía que se generara amor por ningún lado porque, si vibrábamos en amor, él no podía controlarnos. Este baile de alegría y afecto que se estaba forjando con el Xantolo era benéfico para la Tierra, por lo que había que ocultarlo —concluyó.