
Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 31/8/2015. Anteriormente mencionamos que los demonios colocaron la nata cósmica para impedir que la luz ingresara al orbe; este día Ramavajan descubrió que, adicionalmente a muchos de los artilugios que pusieron, había un círculo de fuego alrededor del mundo (para evitar que entre energía blanca). Lo encontró a raíz de que unos amigos de Luzbel le hicieron un fraude al pesar una de sus cabezas de ganado que quería vender (y le dieron menos dinero que el que corresponde). Al día siguiente que descubrió el engaño, enfurecido, preguntó a Dios qué otros bloqueos estaban afectando todavía a nuestro mundo y Él le mencionó el anillo ígneo, aparte de unos "núcleos de energía" los cuales, durante un trabajo implacable, los atacó y destruyó con mucha fuerza.
Cuando nuestro líder se enoja, es un guerrero difícil de detener; precisamente al estar efectuando el brutal ataque contra los núcleos de energía oscura, de repente se encontró con los responsables del fraude, pero Luzbel entró a defenderlos, ya que eran sus amigos; ella trató de impedir que Ramavajan atacara a su gente, pero él reaccionó y le dijo (muy enojado): ¡no te metas! ¡aléjate o te va a tocar a ti también!.
Después de que Ramavajan me platicó de esta situación, le recomendé que, al atacar a las esferas de almas, utilice el rayo de hipoplasia. A pesar de que en estos últimos años he tratado de aconsejarle muchas cosas, él siempre toma las decisiones que considera pertinentes; porque su labor es destruir lo malo, no importando qué técnica o método utilice (aunque a veces también le recuerdo cosas que él, por el mecanismo de protección de la memoria que tiene, ya ha olvidado).