Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 7/7/2015. Los demonios están muy confundidos, no saben lo que está pasando, actúan como zombis —comenzó explicando Ramavajan. La matrix mala está agonizando; ya no tiene sustento, solita va a tronar. Debido a todos los movimientos energéticos que él ha estado produciendo, enfatizó: nadie sabe bien qué está haciendo o para qué lo está haciendo; la energía está embrollando mucho a los demonios; antes, con la caja de Pandora había una coordinación, pero ahora no saben hacia dónde jalar —advirtió.
Explicó esto que es importante: la matrix buena ahora está comenzando a funcionar; ésta ayuda a la gente de luz a estar mejor. En cambio, a los demonios no les favorece, los está atorando. Los Maestros informaron: la conexión de Ramavajan estaba anclada a la matrix mala; tienen que hacer una concentración para que su anclaje se pase a la matrix buena; ¡varios de Ustedes tienen energía anclada a las dos matrices! —avisaron.
Por eso todos están confundidos —continuaron exponiendo; a partir de ahora tienen que pedir "en la matrix buena", porque la mala ya está agonizando. Por eso no hemos permitido que la matrix mala desaparezca del todo; eso afectaría a muchas personas buenas que están fijadas en lo malo. Sin embargo, en diciembre terminará esta dualidad. Y remataron con esto: la gente malvada no embona con la matrix buena, que es la matrix de Dios.
Pasamos a otros temas y le recomendaron a Ramavajan: no te presiones por la parte económica, el dinero te va a llegar tarde que temprano. Y nuestro líder, que ha estado trabajando arduo en liberar sus emociones indeseadas, dijo: mi sentir es que todo se me está arreglando, todo se va a corregir. También nuestros Guías de Luz me dijeron: tú tampoco no te preocupes, Sharover.
A pesar de lo castigada que ha estado la zona donde Ramavajan tiene su terruño, los Maestros expresaron: Janalaida está empezando a florecer. Y nuestro líder platicó de algo asombroso: hay unos cedros que aparecieron de repente en un rincón de la parcela; están creciendo muy rápido y nadie sabía quién los sembró. Asombrado él mismo por los cambios que están ocurriendo, expresó: siento que las personas están cambiando, están tomando consciencia y ya se portan más amables; el otro día un soldador que hacía un encargi, de repente me llevó una coca-cola; incluso ahora labora fiado; son cambios que anteriormente no se veían —reconoció.
En cambio a Jorge, el vaquero que me traicionó, no le está yendo nada bien —aclaró nuestro líder; el otro día se lo encontró otro de mis trabajadores y me dijo que estaba muy agobiado: "tengo veinte años y nada me sale bien" —dijo el ex-empleado del vencedor del armagedón.
Entonces nos dispusimos a hacer una meditación; inhalamos y exhalamos varias veces y, poco a poco, nos fuimos sumiendo en un estado profundo de relajación. El trabajo consistió en sacar energía de la tierra para que la suerte se nos regrese, así como integrarnos nuevamente con la madre Tierra. Hicimos una oración colocándonos desde la matrix buena, la nueva. Además, nuestro líder pidió por su hija, quien por esos días iba a participar en un concurso de belleza.
Después de realizada la práctica, nuestro líder comentó: no cabe duda que a los demonios las frecuencias nuevas no les están funcionando, nosotros (las personas de luz) nos pasamos toda la vida así. Ahora es a ellos —los malvados—, a quienes todo les sale mal. Y después de integrar la energía, exclamó: ¡ya arrancó la matrix buena y los demonios van a seguir confundidos y muy desesperados! Para despedirme, le dije; usemos a partir de ahora la energía buena para triunfar.