Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 31/5/2015. En esta fecha Ramavayan y yo (Sharover) nos reunimos para seguir efectuando limpiezas que "nos ayuden a decantar" los recursos económicos que tanta falta nos hacen. Los Maestros dijeron que haríamos un trabajo llamado el proceso del amor. Preguntamos en qué consistía dicha técnica y dijeron: consiste en quitar primero la rudeza de este mundo en su interior. No sabíamos bien a qué se estaban refiriendo, aunque pensé que sería una práctica física o corporal, pero de inmediato aclararon: no, no es sexo; es amor.
Entonces inquirí (a través del canal de nuestro líder): ¿las mujeres tienen una energía de amor que los hombres no tenemos? Y dijeron que sí: ellas tienen la energía "Q", pero explicaron que necesitábamos entender bien qué es el amor para después poder asimilarlo y que los demás lo entiendan; en eso recordé que nadie da lo que no tiene.
En la familia de Ramavayan se está dando un proceso de amor; anteriormente les dijimos que los demonios con quienes él ha convivido pusieron a sus hijos en su contra; a partir de esto, Ramavayan sufría al no sentirse querido por sus propios vástagos y éstos se enojaban con él, pensaban que él era el culpable de los peligros que asechaban a su familia. Pero entonces vino el armagedón y la energía comenzó a cambiar y sus hijos comenzaron a darse cuenta de que la mamá era quien estaba generando todo; ahora sus hijos confían mucho en él —señalaron.
Para hacernos ver que el sufrimiento (o purificación) que hemos vivido desde el 2009 forma parte de un proceso, continuaron: mucho del trabajo que estamos haciendo para recuperarles el amor consiste en que Ustedes se integren, que se unan nuevamente, que amen y se unifiquen con su familia. A pesar de que, a menudo, le guardamos un profundo rencor a nuestras esposas (que son parte de los clanes enemigos ), los Maestros dijeron esta frase —que es cierta: así es Dios; con su infinito amor, o pasan todos a la siguiente etapa, o no pasa nadie.
Hemos mencionado que la humanidad está muy contaminada de emociones negativas; hace varios años nos dijeron: el 98% de su raza es necia, y esa necedad es miedo, por eso ahora aclararon: los malditos, cuando luchan incansablemente por mantener a salvo su ego, al final descubren que de nada les sirvió su maldad y su soberbia. Ramavayan complementó lo anterior: el principal ego que tenemos los seres humanos es creer que podemos ser superiores a Dios.
El proceso de sanación y de limpieza del orbe va a continuar —mencionaron, y también explicaron: su mundo fue contaminado al máximo, por eso nuestro líder advirtió: al corregir las fuentes de energía maligna y quitar muchas de las obstrucciones energéticas que nos dañaban, ahora incluso personas con gran reputación —los más reconocidos y quienes aparentan ser los más buenos—, van a caer y pronto van a salir a la luz sus engaños y trampas; como decimos en México; la misma sociedad les va a poner "sus trapitos al sol". Las cosas están muy difíciles (para ellos), hay que tener mucho cuidado —advirtió.
Realizamos unas respiraciones profundas y nos dispusimos a realizar una concentración, en la cual pedimos: que le den lo antes posible dinero y trabajo a Ramavayan. Asimismo, en la relajación pedí que nos liberen de cualquier sentimiento o emoción basura que nos esté bloqueando la opulencia. Dijeron nuestros Guías Espirituales: esa energía que tiene Ramavayan es un rayo alfa contaminado (lo mismo que habían mencionado días atrás), y pedimos que se libere.
Aunque las purificaciones personales que hemos experimentado en nuestra misión ahora nos parecen interminables —ya nos sentimos agotados por tanta limpieza energética—, los Maestros trataron de animarnos: al retirar esas fuerzas sucias, vas a tener felicidad; poco a poco se va a ir transmutando todo, pero tienen que realizar nuevamente otra meditación —que ya va a ser la definitiva. Vienen momentos de mucho dinero para Ustedes, recursos económicos que van a recibir al efectuar actividades fáciles de hacer; se van a acomodar finalmente las energías del dinero en Ustedes —aseguraron, y quedamos tranquilos después de escuchar esto.