
Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 28/10/2014. Me reuní con Ramavajan y, al sentarnos en el patio de su casa para iniciar una sesión de trabajo, de inmediato preguntó a los Maestros Ascendidos: ¿que necesitamos hacer hoy para seguirnos purificando? Pero nuestros Guías Espirituales dijeron: tú ya no necesitas hacer nada. Esta respuesta no se la esperaba, por lo que insistió: pero aún faltaba que se purificara mi alma de Ramavajan, ¿no es cierto? y le contestaron: no, ésa ya terminó de purgarse. Ante esta mención tan decidida, nuestro líder dudaba: ¿están seguros que ya no tengo que sacar porquería de mi interior? —les insistió. No, ya terminaste —y escuchar esto lo tenía entusiasmado, pero también algo confundido.
Sin embargo, una de sus cualidades más interesantes —y que seguramente hizo titubear al anticristo, es que nuestro líder era una persona desconfiada (ésa era otra de sus armas), por lo que volvió a inquirir: ¿entonces el alma de Zanday que yo tengo, no requiere quitarse energías negativas? —y le confirmaron que no. ¿Entonces tengo que integrarme con todas mis entidades? Y en ese aspecto le dijeron que sí, que le faltaba seguir haciéndolo. ¿Y qué hay con Sharover? —preguntó de mí. Él todavía tiene mucha energía sucia que limpiar —dijeron para mi desaire (aunque no he dejado de trabajar con la mejor técnica que existe).
Comentó esto Ramavajan: quiero hacer una meditación sobre lo que estábamos platicando Sharover y yo, darle entrada a los negocios con el manejo de la energía y la sanación —y habló de un conocido suyo: José Ángel Cacho; quería saber qué alma compartían, pero le explicaron: no es una de las tres almas que tienes*; te lo explicaremos con calma en otro momento.
En esta ocasión harán un trabajo de integración —informaron nuestros Guías Espirituales. No tienen que meditar sobre nada en específico pero; con esta sesión, sus almas se seguirán acomodando e integrando. Aunque hoy se celebra en México y otras partes del orbe la fiesta de San Judas Tadeo, dijeron que trabajaríamos el Orden Divino en nuestro interior, debido a que Ramavajan aún tenía que ajustar algunas energías importantes.
Mientras ocurría nuestra integración energética en planos superiores, Ramavajan platicó de varios temas: en España van a comenzar a investigarse unos saqueos muy importantes que ha perpetrado la corona —informó, además de que existe una red importante de corrupción en el estado de Michoacán; también la van a investigar. Y solicitó a los Maestros: aprovechando el tema del Orden Divino, me gustaría que nuestras autoridades ya pongan orden en el asunto de los motores ruidosos de las motocicletas y los autos modificados por demonios aquí en México, que ocasionan mucha contaminación auditiva; esos malvados nada más quieren estar llamando la atención; quiero que sus vehículos sean regulados y, los que no cumplan las normas, sean retirados de circulación —demandó.
Entonces le dijeron los Maestros: aunque Ustedes no se percaten y les escondan las noticias a diario, todas las situaciones en su mundo se están arreglando; detrás del velo que ponen los medios de comunicación, muchos problemas y desórdenes se están corrigiendo. Los rayos Alfa se están metiendo en todas las estructuras energéticas y los espacios reconquistados en estos momentos se están manifestando con mayor luz.
Entonces nuestro líder repitió esto: ya llegué —fue lo que le llegó a su canal de comunicación y se le puso la "piel de gallina". ¿Y tú quién eres? —solicitó de inmediato; el ser que estaba hablando a través suyo era San Judas Tadeo. Yo nunca te he pedido nada —aprovechó Ramavajan su valiosa presencia. Pues ya sería justo que me pidieras algo —le contestó el santo. Tú eres bueno con las causas perdidas —dijo, y ésta, la mía, es una causa casi perdida; después de treinta años de que he estado batallando con lo económico, es momento de que me apoyes, te lo suplico.
En eso se acercó a nosotros "Lilo", uno de los integrantes del comando gato, y se colocó cerca de donde estaba el espíritu de San Judas Tadeo. ¿Te metiste en mí? —le preguntó Ramavajan a San Judas. No —contestó. Pero somos hermanos, amigos muy íntimos, "cuates" como dicen Ustedes en México. "Y yo que nunca te hago caso" —le dijo nuestro líder sintiéndose apenado por haberlo olvidado. Entonces le pidió al santo: ya no estés protegiendo a los ladrones (aunque la Iglesia Católica dice que no lo hace). Está bien, ya no los voy a apoyar —respondió quien fuera uno de los doce apóstoles. ¿Entonces qué trabajo vamos a hacer hoy? —preguntó a través de su canalización, a medida que percibía muy intensa la energía de San Judas Tadeo). Voy a darles mi protección y a ayudarles a integrarse con sus almas —comunicó el protector de las causas imposibles.
Entonces escuchamos a lo lejos los petardos de la celebración del 28 de octubre —que es muy frecuente en CDMX, y dijeron: pueden irse en paz; el rezo ha terminado; por favor, cuídense —decretó el santo o alguno de los seres que tiene nuestro líder. Te voy a dar mucha energía —se refirió a Ramavajan y a mí me dijo: Sharover, te voy a dar fortaleza para que controles más a los demonios. Y habló de mi trabajo: a tu jefe (Zeus) lo vamos a parar; va a tener tantos problemas personales, que ya no va a poder molestarte —dijo para mi alivio.
A manera de despedida, San Judas Tadeo finalizó: también a la CDMX la vamos a poner en orden. Ramavajan le insistió: sí, por favor, que se arregle todo el problema de los robos de autos; que se terminen las mafias, que todo entre en orden celestial. Y que toda la maldad se acabe —fue como terminó esta sesión
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