Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
Veracruz, 26/1/2024. Este día, durante la noche, el espíritu de Beltrán Leyva (el famoso narcotraficante del cártel de los Beltrán Leyva), un ser despiadado que murió a causa de un enfrentamiento con la Marina de México, se presentó a nivel espiritual con Nelluuz para pedir ayuda. Aunque este ser se caracterizó por manejar un gran poder en nuestro país, al parecer ahora no está a gusto en el lugar donde lo mandaron, ya que está recibiendo un castigo muy severo.
Aunque el enlace con el narcotraficante lo recibió Nelluuz, nuestro líder llegó a su lado a ver qué pasaba y ella le explicó que Beltrán Leyva se había conectado, pero en ese momento Ramavayan no se acordaba quién era el sinaloense. Entonces nuestro líder se metió en la conexión y le preguntó al asesino: ¿dónde estás? Beltrán-Leyva le respondió: estamos en un hoyo, Lucifer nos tiene atrapados y no nos deja salir. ¿Quiénes más están allí contigo? —inquirió Ramavayan. Están el abuelo Bush, el papá Bush y otros más, ¡pero yo sólo maté a trescientos y no soporto estar con Lucifer, ya no puedo más tenerlo a mi lado, ayúdame! —Me queda muy claro que el comandante del mal y Bush abuelo mataron a muchos más que trescientos —musitó el vencedor del armagedón, pero por algo estás allí, ¿fuiste tú quien secuestró a Genaro García Luna, verdad? —comenzó a recordar quién era.
Sí, ¡pero esto es insoportable! —gimió el narcotraficante. Y las personas que mataste y torturaste, ¿crees que soportaban el sufrimiento que les infligiste? —le reclamó nuestro líder; tienes muy merecido estar allí. Entonces Ramavayan le increpó: ¿y por qué no te presentaste conmigo directamente? ¿por qué fuiste primero con Nelluuz? Y el narcotraficante se quedó callado, ya que a Ramavayan le tenía mucho miedo. ¿Ahora vienes a pedir ayuda —usó otro termino, cuando en vida cometiste una cantidad enorme de atrocidades y asesinatos? —reprendió.
¡Es que ahora tengo que soportar los embates de Lucifer a diario! —insistió el "barbas". Pero no me digas que viniste a... —se anticipó nuestro líder; ¡seguramente estás aquí para pedirnos luz y que puedas salir de ese agujero en el que te encuentras!... Así es, ya no aguanto estar con Lucifer —repitió el "jefe de jefes". Pues claro que no lo soportas, pero ¿qué crees? ¡ese castigo lo pediste y te lo ganaste tú mismo, a pulso, es producto de tus propias acciones!.
Estuvieron en contacto con Beltrán Leyva durante tres horas y comentaron que se descargaron mucho al estar haciendo esta conexión. Finalmente, Ramavayan le dijo: está bien, si quieres podemos liberarte de esa prisión (y pasarte a un área diferente), pero primero tienes que arreglar todos los problemas que generaste, hasta el último y, entonces, cuando yo vea que se haya resuelto todo esta situación del narcotráfico, entonces te daré la luz que necesitas**. Después nos comentó nuestro líder a Oleg y a mí (Sharover) que, a partir de este encuentro, empezó a irles mejor en sus negocios, como si Beltrán-Leyva hubiera quitado algún demonio de su oficina o, simplemente, hubiera comenzado a reponer todo lo que nos debe a las personas de luz.